Entrevista a Antonio Pérez, presidente y ejecutivo de operaciones de Eastman Kodak Company, que se incorporó a la compañía en abril de 2003. Tal vez su amplia experiencia en tecnología de imágenes digitales, adquirida en los 25 años que estuvo en Hewlett-Packard, fue decisiva a la hora de ocupar el sillón de presidente y ejecutivo de operaciones (chief operating officer). Ahora bien, pasemos a la entrevista:
Actualmente que la Argentina salió del default, ¿cómo se la ve desde Estados Unidos?
La Argentina es un gran país, con enormes riquezas naturales y buen nivel de educación. No obstante, la mayor parte del mundo occidental no entiende por qué a este país le cuesta tener una gran economía. Lo que el resto del mundo espera de la Argentina es que sus problemas políticos se estabilicen para que de una vez por todas, su economía crezca como debe ser. Así lo vemos y así lo esperamos.
Existe una opinión generalizada de que, terminado el canje de deuda, se destrabarían las inversiones de las multinacionales. ¿Usted qué opina?
Lo primero que esperamos que pase es que cambie la confianza del consumidor. Por otro lado, al tener ahora una situación más estable sin duda ayudará a elevar también la confianza de los inversores externos. Es que ahora hay un camino más claro, que no ha de ser fácil porque la deuda hay que pagarla, pero existe un plan que ha sido aceptado globalmente y eso ofrece un panorama de más confianza para invertir.
El presidente Kirchner acaba de decir que vamos a una Argentina industrial. ¿Esto les da confianza?
Sin duda. De todos modos, queremos ver qué significa eso y qué pasos se van a dar para concretar los anuncios. Creo que todavía hay que esperar que el país se estabilice un poco más.
¿Cómo marcha el negocio de la firma en el país?
Permítame comentarle primero que hace algunos años estábamos muy inquietos por la crisis del país. Nos preocupaba el futuro de nuestro negocio y si seríamos capaces de mantener el talento de los recursos humanos que teníamos en la Argentina. Pero las cosas han cambiado mucho y debo decirle que hoy estamos muy contentos con la marcha de nuestro negocio en el país.
¿Cuáles son las razones de esa alegría?
Si tomamos como referencia los números de 2002, nuestro negocio creció el 85% en el país. Un crecimiento que no se puede equiparar a ningún otro país del mundo en los que estamos presentes.
Pero parte usted de un año en que toda la economía del país estaba prácticamente estancada...
Tiene razón, pero aun así, esto tiene connotaciones positivas porque la economía argentina reaccionó rápido y muy bien luego de la crisis. En nuestro caso, el porcentaje de aceptación de las tecnologías digitales ha sido increíblemente alto para un país que venía muy castigado. Todo esto ha colocado a la Argentina, por volumen de ventas, en el tercer país en importancia para Kodak en América latina, después de México y Brasil. No es que haya crecido tanto el mercado, sino que hemos ganado muchos puntos sobre nuestros competidores.
Hace algo menos de dos años, Kodak anunció, en el ámbito mundial, un cambio de estrategia en el negocio. ¿Consiguieron buenos resultados?
Efectivamente, la nueva estrategia apunta a convertirnos en líderes de las tecnologías digitales en tres áreas de negocios: el mercado de la imagen del consumidor, el mercado de la salud y el mercado de la impresión comercial. El anuncio se hizo en septiembre de 2003 y desde entonces hemos sido muy exitosos en la implementación de los cambios. El último año el precio de las acciones de la compañía subió de US$ 23 a US$ 34, logrando un crecimiento muy por encima de la media del mercado.
Durante mucho tiempo se criticó a Kodak porque no comercializaba productos digitales. ¿Se puede decir que entraron tarde en el negocio?
Podemos discutir si hemos entrado demasiado tarde o no, pero permítame decirle algo que muy pocos saben, y es que en los últimos 20 años Kodak ha invertido cientos de millones de dólares en desarrollar su portfolio de patentes digitales y conocimientos acerca de esta nueva tecnología. Independientemente de que las decisiones tomadas años atrás hayan sido buenas o malas, lo cierto es que en su momento se optó por no comercializar esas tecnologías, pero se creó un enorme arsenal y mucho conocimiento. De ahí que hoy al mercado le cueste entender cómo es posible el éxito que estamos teniendo en el negocio digital. Y en verdad se debe a la inversión y a los conocimientos adquiridos durante mucho tiempo.
A casi dos años de haber implementado la nueva estrategia, ¿cuáles son los resultados concretos?
Muchos dudaron acerca de nuestros objetivos, porque no entendían cómo una empresa química se proponía liderar el mercado de las tecnologías digitales; sin embargo, en un período muy corto, lo estamos logramos. En cámaras digitales ya somos líderes en Estados Unidos con el 22% del mercado más grande del mundo, y estamos entre los tres primeros en el resto de los países. El éxito también se repite en el negocio de la impresión.
En abril de 2003 presentamos la primera impresora digital para el hogar, y a los ocho meses ya figurábamos como el número uno del mercado norteamericano. Sin duda, el resultado global de la nueva estrategia se asienta también en el potencial de la marca Kodak, que de acuerdo con los estudios de mercado es una de las tres marcas más fuertes del mundo en el espacio de las imágenes.
¿Cuánto vale hoy la marca Kodak?
Hay estudios que la ponen por encima de los US$ 15.000 millones. Nuestra marca es una ventaja tan enorme, que ni siquiera nosotros mismos nos damos cuenta del valor que eso tiene.
¿Cuánto invierte anualmente Kodak en tecnología?
Mil millones de dólares. A eso hay que sumarle 3000 millones de dólares que hemos invertido en los últimos dos años en la compra de empresas vinculadas a las áreas de salud y de comunicaciones gráficas para complementar nuestras propias tecnologías.
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