Muchas empresas que asisten a Davos insisten en exigir la flexibilidad laboral como condición para invertir en determinados países. ¿Cuál es su posición?
La manera moderna de resolver este problema es: si las empresas exigen flexibilidad y los trabajadores requieren seguridad, se trata de buscar el equilibrio. Y la mejor manera de encontrar el equilibrio es a través del diálogo, al interior de la empresa, al interior del sector, a nivel nacional, dependiendo las prácticas de las políticas laborales de cada país.
¿Cuál es el futuro de los sindicatos en estas condiciones de mayor desempleo a nivel mundial?
Aquí hay un gran desafío para el movimiento sindical. Efectivamente, esta globalización comprime al espacio del trabajo, desvaloriza el trabajo en muchas formas.
En consecuencia hay que ser capaz de reaccionar. Nosotros desde la OIT estamos promoviendo la organización, organización y más organización. Esa es la respuesta.
Fuente : Clarín.Com
Rodolfo Salas
estrategia@WinRed.Com
http://www.arnegocios.com.
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
Un poco tarde Esta realidad que comenta el Director de la OIT ya era bien conocida hace muchos años. Después de 1987, cuando durante la etapa final de mi tesis doctoral estudiamos estos problemas pudimos detectar ya la problemática en la plìtica económica internacional que se estaba desarrollando.
Luego durante mi postgrado en Defensa Nacional en la (EDN - MD) en 1998, en mi trabajo de tesis, nuevamente recabé información que ratificaba mis anteriores investigaciones. El proceso de globalizaciòn tal cual viene desarrollándose hoy - cannibalìstico - no responde ya a una teo`´ia económica, sino a un ansia de rentabilidad y ganancias, sin ninguna visión prospectiva, pues tanto dentro de los EE.UU., los países desarrollados en general, como en el resto del mundo, lo que se va eliminando - con diferente velocidad - son a los consumidores. Esto es suicida para la economía. Si nadie compra, lo producido será a total pérdida y quiebra de la organización económica, más allá donde esté radicada. Un producto barato que nadie puede comprar, será un PRODUCTO CARO y el sistema no será autosustentable. Invitado - id:200000- ip:***.82.124.164 - (02/02/2004)