Adaptación al cambio, hacer de los problemas oportunidades
La historia de IKEA esta llena de obstáculos que han puesto a prueba en más de una ocasión a esta compañía fundada en Suecia en 1943, así en 1955 la competencia le intenta realizar un boicot presionando a sus proveedores de muebles, a lo que IKEA respondió empezando a diseñar sus propios productos para evitar que le afectase esa presión.
Destacar sobre todo cuando en 1981 en Dinamarca, para proteger el medio ambiente, estableció una nueva ley que regulaba las emisiones máximas permitidas por el particleboard, que era un componente de la base de muchos productos de IKEA, o a finales de los 80 cuando en Alemania se denuncio que el plástico PVC, con el que IKEA embalaba sus productos contaminaba el medio ambiente. IKEA logro convertir estos obstáculos en uno de los pilares de su éxito actual, logrando que con sus productos no sólo se respecte el medio ambiente, sino que además contribuye al mantenimiento de este, lo que refuerza la imagen de los productos.
Diseño y Desarrollo de los productos
El proceso de creación de los productos persigue tres objetivos: precio asequible, diseño y funcionalidad.
A la hora de desarrollar un nuevo producto junto al boceto del mismo se añade un cálculo de sus costes con la idea de hacerlo a un precio bajo. En el proceso de creación participan los diseñadores, el grupo de desarrollo del producto y los responsables de Compras que se reúnen desde el principio para hablar sobre materiales, formas, colores y proveedores adecuados. Cada uno aporta sus conocimientos específicos. Los responsables de Compras, por ejemplo, tienen contactos con proveedores de todo el mundo a través de las oficinas de Compras de IKEA, con lo que es más fácil dar respuestas a preguntas como: ¿Quién puede hacer esto con la mejor calidad, al precio adecuado y en un plazo adecuado?.
El desarrollo de un producto nunca termina, siempre se está abierto a posteriores modificaciones, en sus formas, sus condiciones de embalaje, etc., como ejemplo, de esta forma de trabajar en colaboración con los proveedores, es el caso de la jarra BANG, la reducción del tamaño ha supuesto una fabricación más eficaz al sacar mayor provecho al espacio en el horno. Un procedimiento que reduce costes y ahorra tiempo. La jarra tiene unos colores más claros que antes, así se ahorra dinero y, cuando menor sea la pigmentación, mejor es para el medio ambiente.
El surtido de IKEA tiene unos 12.000 productos. Cada tienda tiene una selección de estos 12.000 artículos dependiendo del tamaño de la tienda. Hay un surtido básico que es el mismo para todas las tiendas. IKEA refuerza su apuesta por la calidad ofreciendo una garantía de 10 años en la mayor parte de los artículos.
Se busca además la adaptación ambiental de la gama de producto, el conocer que materiales y sustancias forman parte de sus productos y ver como pueden afectar a la salud y el medio ambiente. IKEA trabaja con la universidad en Göteberg, Suecia, para producir un inventario material de todos sus productos. La meta es, primero, identificar qué material se está utilizando hoy y, en segundo lugar, que materiales utilizar que cumplan las estrictas normativas ambientales.
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