Unos años antes había comenzado a delinearse el llamado Concepto IKEA, expresión del innovador modelo de negocios creado por Kamprad. Esta visión revolucionaria se apoya en enseñanzas que Ingvar recibió de los granjeros, en su infancia y adolescencia. En la provincia de Smoland la tierra es pobre y el clima hostil; los individuos trabajan duro, viven austeramente y usan su imaginación para aprovechar al máximo los limitados recursos con que cuentan.
La intención de Kamprad de ofrecer muebles para el hogar, muy funcionales y con buen diseño, a precios muy inferiores a los de la competencia, se tradujo en la implementación de soluciones que permitían recortar costos sin afectar la calidad de los productos. Así nació el compromiso de ofrecer productos accesibles para la mayoría de las personas, facilitándoles una vida mejor.
En 1955 se comenzó a instrumentar la fórmula: embalaje plano = menor costo de flete = precios más bajos. La idea surgió cuando a un empleado se le ocurrió desmontar las patas de una mesa, para poder introducirla en un vehículo y evitar que se dañara durante el traslado. El nuevo sistema de empaque requería menos espacio de almacenamiento, y reducía tanto los costos de envío como los daños durante el manipuleo y el transporte. Cuatro años más tarde se implementó el sistema que permitía que el cliente eligiera un mueble, se lo llevara en el auto y lo armara en su casa. El concepto terminó de redondearse en 1965, cuando se introdujo definitivamente la modalidad del autoservicio. La decisión de dejar que la gente se sirviera ella misma tuvo mucho que ver con el impresionante suceso que acompañó, ese año, a la inauguración del gigantesco local de Estocolmo.
El Concepto IKEA guía la forma en que los productos son diseñados, elaborados, transportados, vendidos y armados, tareas que se realizan con distinto grado de colaboración entre el cliente y la compañía.
En muchos casos son grupos familiares íntegros los que viajan hasta alguno de los enormes establecimientos de IKEA, que son relativamente pocos y están muy alejados uno de otro. Una vez allí, seleccionan, cómoda y libremente, los artículos de su interés (no hay vendedores a comisión que presionen para cerrar la venta), los transportan en sus autos, y luego los arman con facilidad en el hogar, contribuyendo en una medida notable a reducir los costos.
La experiencia de compra se complementa con espacios de juegos para los niños y ofertas de gastronomía para hacer más amena y prolongada la visita. Es por eso que nadie se sorprendió cuando más de 35.000 visitantes concurrieron, en junio de 2004, al local que acababa de inaugurarse en Lisboa, Portugal.
Situaciones similares se habían vivido en cada uno de los establecimientos que se fueron abriendo, desde comienzos de los ’70, en Europa, Australia, América del Norte y Asia.
Al término del año fiscal 2004, los locales de IKEA en todo el mundo habían recibido ya, de acuerdo con estimaciones de la empresa, a más de 400 millones de visitantes. El fenómeno se atribuye, en gran parte, al hecho de que la oferta de IKEA se orienta a un público universal, ya que contempla todo tipo de necesidades, presupuestos y dimensiones de la vivienda.
Según el consultor Howard Davidowitz, la compañía no se distingue sólo por poseer “locales espectaculares y precios increíbles”, sino, fundamentalmente, por haber creado un nicho único.
La filosofía Kamprad
Los tres valores que guían a IKEA desde sus comienzos son: conciencia del costo, conveniencia para el cliente y cuidado del medio ambiente. La empresa se define, hacia adentro, como igualitaria, y manifiesta su desapego por las jerarquías. Se refiere a sus empleados como “coworkers”, y estos “colaboradores” gozan de diferentes beneficios, enmarcados en una red de seguridad social típicamente escandinava.
Los gerentes de IKEA reciben capacitación sobre la cultura de la compañía. Al curso, que denominan “IKEA Way”, asiste siempre el presidente del grupo, Anders Dahlvig, y a menudo también lo hace el propio Kamprad.
La filosofía que preside el negocio está plasmada en un libro, destinado a los empleados de la empresa y titulado El testamento de un comerciante de muebles, que el fundador dio a conocer en 1976. Kamprad sostiene allí que, hasta la irrupción de IKEA, la industria del mueble orientaba la mayoría de sus nuevos diseños e ideas hacia un pequeño círculo de personas con recursos.
Los valores que Ingvar Kamprad inculcó durante 62 años a sus empleados —a quienes considera su familia— son los que rigieron su vida personal: la autocrítica, la humildad, la simplicidad y la perseverancia en el trabajo. Al mismo tiempo, se preocupó por implementar una estructura de propiedad y un modelo de organización que preservaran la independencia de la compañía en el largo plazo.
IKEA no cotiza en Bolsa. En más de una oportunidad su creador resistió la presión de quienes lo alentaban a lanzar una Oferta Pública de Acciones. Su argumento para oponerse era que, si la compañía se hacía pública, podrían verse afectados los procesos de toma de decisiones que habían dado lugar al fenomenal crecimiento de la empresa.
Al no haber accionistas, la mayor parte de las ganancias se reinvierte en la compañía.
En 1982, Kamprad transfirió la propiedad de las empresas del grupo a una fundación sin fines de lucro, para prevenir una adquisición hostil o un eventual conflicto familiar. La lectura que hicieron algunos fue que sólo intentaba pagar menos impuestos. A partir de ese año, la empresa madre INGKA Holding B.V. es propiedad de la fundación holandesa Stichting INGKA Foundation. A pesar de ello, los colores amarillo y azul de la bandera sueca siguen enmarcando el logo de IKEA.
El grupo está integrado por decenas de compañías que manejan distintos aspectos del negocio. Inter IKEA Systems B.V. es la propietaria del concepto y la marca comercial, y tiene acuerdos de franchising con todos los locales de ventas de la compañía. El mayor franquiciado es el propio grupo IKEA, y el resto son interesados ajenos a la empresa.
En artículos periodísticos aparecidos en los Estados Unidos se dijo que la familia Kamprad aún actúa como franquiciante y recibe un porcentaje del negocio de todos los locales comerciales, a cambio de asistencia gerencial.
Ingvar Kamprad inventó una empresa que le permitió mostrarle al mundo una visión única, diferente de todo lo conocido. Y fue capaz de combinar en IKEA lo que otras compañías ofrecen por separado: precios accesibles, calidad, diseño atractivo y funcionalidad. Para hacerlo, se apoyó en economías de escala, métodos de producción siempre actualizados, y diseño inteligente.
Su vocación ambientalista lo llevó a determinar que los productos y sus componentes deben estar libres de sustancias peligrosas, y que la madera para sus muebles no puede provenir de áreas donde los bosques hayan sido devastados. Los proveedores deben garantizar, además de una actitud responsable hacia el medio ambiente, condiciones de trabajo apropiadas.
El fundador de IKEA cree firmemente en el compromiso y la responsabilidad social de las empresas. Cuando se dirige a los “empresarios del futuro”, subraya la importancia de transformar los problemas en oportunidades y posibilidades. Recomienda mantener el escritorio lo más cerca posible de la realidad; empezar con pequeños recursos, amar el trabajo duro, y no olvidar nunca el lugar del que se proviene.
Hoy, alejado de la gestión diaria, sigue siendo el líder simbólico de la compañía y el referente máximo de su cultura, y aún se entusiasma explicándoles a miles de sus “colaboradores” los beneficios de manejarse con sencillez y austeridad.
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novio encontré novio en ikea, buscando una cuchara para mi cocina, i encontre un amor para mi corazon :) andrea - ip:***58.205.41 - (31/01/2008)
ikea
yo me independicé gracias a ikea ! thanks invitado - ip:***58.205.41 - (31/01/2008)
geniaaal !
de fabu ! ikea es lo mejor de lo mejor invitado - ip:***58.205.41 - (31/01/2008)
Muy bueno Es claro que cuando uno realmente quiere, puede. Aquí vemos como este jóven tenía no sólo visión, sino perseverancia, valor, creatividad y como siempre fue fiel y leal a sus principios de negocios. Encontró una forma orignal de diferenciarse.- Invitado - ip:***76.28.46 - (14/08/2006)
darse cuenta Es increible como la competencia muchas veces nos empuja a la innovacion y, con ello, a sacar ventaja de la misma. Lo mas dificil de este contexto es, precisamente, darse cuenta. Invitado - ip:***.80.237.142 - (16/06/2005)
OTRA ESTRATEGIA DE DIFERENCIACION BUEN EJEMPLO RECOMIENDO ESTE ARTICULO Gildardo Pineda - id:259376- ip:***.118.66.131 - (09/06/2005)