|
Navegando con la red me encontré con el blog cumClavis (del latín bajo llave) que tiene como propósito la difusión de artículos relacionados con el desarrollo y funcionamiento de las organizaciones, de sus equipos y de sus personas. En uno de sus recientes posts, el autor se toma la tarea de hacer una serie de puntualizaciones de lo que a su parecer debería ser el asesoramiento personalizado, popularmente conocido como coaching:
1- Además de buenas preguntas se han de saber dar buenas respuestas.
2- Una buena respuesta no es necesariamente una solución, sino el planteamiento sincero de la necesidad de reflexionar sobre la situación, por ejemplo.
3- Los compromisos de trabajo [deberes] han de afectar a las dos partes.
4- En el caso de aplicarse a directiv@s, el/a asesor/a debe tener experiencia contrastada como directiv@.
5- Hay una evaluación de la actuación basada en resultados tangibles y claramente útiles para la organización.
6- Los aspectos personales interesan en la medida que afectan al desempeño de las responsabilidades profesionales.
7- El/la asesor/a, no tan sólo está cualificado técnicamente sino que posee una cultura preferiblemente extensa, no necesariamente intensa (aunque puestos a pedir…).
8- El planteamiento ha de ser el de un proyecto, con un inicio y un final claro y predeterminado.
9- El lugar preferible de trabajo es la propia organización del cliente. Es ahí donde se ha de crear la privacidad necesaria, no en escenarios diseñados ex profeso.
10- La organización ha de seguir y valorar activamente el desarrollo de todo el proceso.
Interesantes los planteamientos y sobre todo el desgloce de elementos con los que todo compromiso de coaching o asesoramiento debe contar. Puede resultarte de interés la entrevista que en diciembre realizamos a Leticia Barrios, consultora en liderazgo.
|