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Filosofía del Seis Sigma |
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Su secreto reside en combinar el poder de la gente con el poder del proceso.
Sigma es la letra del alfabeto griega que se emplea para designar una desviación típica, que mide la variación que se produce a lo largo de un proceso. Así, es la medida que permite determinar lo bueno o malo en el rendimiento de un proceso.
Cuanto mayor sea el valor de sigma, menor será la probabilidad de que un proceso genere defectos. El dígito Seis indica el nivel de perfección que una empresa Seis Sigma pretende alcanzar.
Si una compañía opera en el nivel Uno Sigma, esto implica que la misma incurre en unos 700.000 defectos por cada millón de oportunidades. Un nivel Dos Sigma es mejor, implica que se producen algo más de 300.000 defectos por cada millón de oportunidades.
La mayoría de las empresas operan entre un tres Sigma y un cuatro Sigma, lo que significa que cometen, aproximadamente, entre 67.000 y 6.000 errores, respectivamente, por cada millón de oportunidades.
Dicho de otro modo, una compañía que opera en un nivel 3,8 Sigma hace bien las cosas el 99% de las veces. Para muchos, esto suena bien en principio. Sin embargo, esta cifra es el equivalente de 20.000 envíos de correo perdidos cada hora... o de 5.000 intervenciones quirúrgicas inadecuadas cada semana... y a que los principales aeropuertos sufran cuatro accidentes diarios.
El fundamento mismo de esta filosofía de gestión es que un porcentaje del 99% no es suficientemente bueno. El objetivo último del proceso de Seis Sigma consiste en cometer únicamente 3,4 “errores” por cada millón de actuaciones realizadas o, para expresarlo en términos porcentuales, hacer bien las cosas el 99,99966 por ciento de las veces.
Pero Seis Sigma es mucho más que un simple programa de calidad, es una filosofía de gestión que va mucho más allá de los porcentajes de errores.
En primer lugar, tomemos en consideración, a la gente que participa en el programa. La mayor parte del esfuerzo recae sobre los puestos intermedios. A la vez los directivos más brillantes de la compañía - personas con energía e inteligencia - se convierten en “cinturones negros”, que reciben una formación intensiva en la filosofía del Seis Sigma y, a continuación, reciben el apoyo y los medios que precisan para dedicarse intensamente a un proyecto especifico.
Finalmente, el proceso comprende los siguientes pasos :
Definir los problemas.
Medir nuestra posición.
Analizar el origen del problema.
Mejorar los procesos que son motivo de análisis.
Controlar.
La clave del éxito consiste en que todos los miembros de la empresa comprendan el sistema Seis Sigma y lo asuman al ciento por ciento!!!
Fuente : http://www.asispain.com/
Rodolfo Salas
estrategia@WinRed.Com
http://www.WinRed.Com.
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