Lo peor de esta herencia centenaria es que se genera en nosotros una inercia de asumir el aprendizaje como algo externo, que viene de fuera y donde nosotros no somos los auténticos protagonistas ni los responsables. Por eso, cuando queremos aprender algo nuevo, automáticamente pensamos en conceptos artificiales como escuelas, aulas, cursos, asignaturas, exámenes donde esperamos que un profesor, nos explique cómo son las cosas. ¿Cuántos hemos hecho un curso para aprender a navegar en Internet, usar el mail, etc.? Increíblemente cuando un profesor plantea una sesión donde los que deben hacer el trabajo son los alumnos, estos reaccionan negativamente ya que eso pone en peligro su estatus de comodidad al que están acostumbrados. Han perdido toda iniciativa. Creemos que por el hecho de escuchar o leer vamos a ser capaces de aprender a HACER eso que nos tratan de enseñar. Y la realidad es muy distinta, el aprendizaje surge de dentro hacia fuera. Educare en latín significa sacar hacia fuera lo mejor de uno mismo. No somos depósitos de un coche que hay que llenar de gasolina.
La mayoría de la formación, sin importar que sea presencial o virtual, abraza este enfoque por mucho que lo disfrace de casos prácticos, discusiones en grupo, comunidades virtuales, etc. Las escuelas de negocios son expertas en medir la inteligencia de los alumnos por lo brillante de sus argumentos pero no por sus acciones, por la implementación de sus argumentos. La información no produce conocimiento si no hay práctica (comportamiento). Obviamente, este artículo no es conocimiento ya que por si mismo difícilmente va a ayudar a nadie a hacer las cosas de manera diferente, no va a modificar ningún comportamiento. Me conformo con que sirva para reflexionar y reconsiderar algunas verdades reveladas como inmutables.
Las escuelas de negocio se apoyan en el método del caso para pretender que su metodología es eminentemente práctica. Una de sus fortalezas es el fomentar que los alumnos aprendan unos de los otros. Y el método del caso es un avance, obviamente, pero peca de teórico y muchas veces de irreal. Hablar y discutir de algo no implica saber hacerlo Los casos suelen ser demasiado lejanos (yo no soy director de RRHH de General Electric, por ejemplo, y por tanto no abordan mi realidad diaria) y además buscan ir de lo abstracto a lo concreto cuando la realidad es al revés (extraer principios generales de situaciones concretas). Por eso cada vez que no entendemos algo pedimos que nos pongan un ejemplo. Lo realmente determinante es la motivación por aprender y no tanto conocer las respuestas, lo imprescindible es conocer las preguntas que las originaron, hacerse las preguntas adecuadas. Esta frase lo resume bien: Para cuando me aprendí las respuestas, me cambiaron las preguntas.
Generalmente decimos "estoy haciendo un curso" cuando realmente no HACEMOS cursos sino que leemos cursos, escuchamos cursos porque HACER, no hacemos nada, adoptamos una conducta meramente pasiva. Los alumnos no terminan aprendiendo, sino olvidando. ¿Qué diferencia hay entre estar en un aula oyendo a un profesor y estar sentado frente al televisor viendo al presentador de las noticias del Telediario?
Si se trata de que los alumnos HAGAN, la palabra es practicar. “Practice makes perfect”, la práctica hace maestros. En términos generales, no es un tema de que las cosas sean complejas, tan solo nos hace falta practicar. Lo que debemos evaluar es Comportamiento y no Conocimiento. Es una ilusión pretender que vamos a influir o modificar el comportamiento de la personas para que hagan las cosas de otra manera por el hecho de darles un discurso. Es como pretender que un fumador deje de fumar por que le advirtamos de lo nocivo que resulta para su salud. Y de nada sirve que los alumnos memoricen ingentes cantidades de datos, de nada sirve que sepan toda la teoría si eso no se traduce en mejoras de desempeño, en que hagan mejor su trabajo que es por lo que nos evalúan y nos pagan a fin de mes.
Para avanzar en esta dirección, la estrategia tiene que ser otra: Tú practica y cuando tengas problemas, nosotros te ayudamos.
¿Y esto qué significa? Pensemos en un ejemplo muy sencillo: Los simuladores de vuelo para aprender a pilotar aviones. A nadie se le ocurriría tratar de enseñar a un piloto sentado únicamente en un aula y a nadie se le ocurriría subirse a un avión sabiendo que el piloto ha superado con éxito un examen escrito sobre como volar, las distintas partes del avión y la geografía mundial pero que nunca hubiera pilotado un aparato. Al menos a mí no. Si está tan claro en el caso del avión, ¿por qué no lo aplicamos en la ingeniería, la abogacía, las ventas...y en todos los campos del saber?
¿Por qué no aprender liderazgo, negociación o ventas en un entono con empleados y clientes simulados? En un entorno virtual, el alumno puede aprender a desarrollar una tarea, habilidad o proceso, practicándolo en un contexto muy parecido al real pero donde los errores no tienen consecuencias graves. La vida no se compone de capítulos y asignaturas sino de situaciones reales, relaciones, conversaciones, ambigüedades y conflictos con seres humanos. Describir una situación NUNCA sustituye a vivir y experimentar esa situación. Debemos enseñar a los alumnos a HACER en lugar de a responder preguntas sobre como HACER.
De unos años a esta parte, todo el mundo está de acuerdo en la importancia de la inteligencia emocional, el best seller de Goleman está en todas las estanterías de los directivos que se precien de serlo, sean de RRHH o no. Pero ¿Dónde está la IE en la formación? ¿Y en el elearning? Si estamos de acuerdo en que el Coeficiente Intelectual no mide la inteligencia, ¿Porque los exámenes deciden tu futuro y te lo condicionan? Además sabemos que el CI ya no varía a partir de los 10 años. El sistema nervioso no distingue lo interno de lo externo, para él todo es externo, se comunica a través de los sentidos. Los problemas que enfrentamos cotidianamente no vienen por la falta de conocimiento ni de capacidades y no se solucionan por la vía racional, es un tema de relaciones, es decir de emociones y esto rara vez se trabaja en las aulas tradicionales ni en el e-learning tradicional.
Es en este ámbito donde la tecnología puede empezar a jugar un papel decisivo. Las empresas no se pueden permitir el enorme costo de que los empleados aprendan a partir de los errores que cometen en sus puestos de trabajo. Y además los seres humanos somos muy sensibles al hecho de equivocarnos en público por el miedo al ridículo que nos atenaza desde que empezamos el colegio. La tecnología permite realizar de manera muy adecuada aquello que resulta difícil, caro o peligroso dentro del aula. Y permite distribuirlo a costes muy razonables a grandes cantidades de personas, que no tienen por que coincidir ni en el tiempo ni en el espacio. Se acabó el numerus clausus, ya no hay problemas de horarios, ni de aforo, ni de aulas, ni de sillas ni de profesores disponibles.
Hasta este punto puede que muchos estemos de acuerdo. Sin embargo la realidad sigue siendo tozuda y si uno hace la prueba de inscribirse al azar en un curso presencial o virtual de cualquier institución educativa de buen nivel, se encontrará de bruces con en el viejo paradigma del Teach by telling o el tell & test. La inercia nos gobierna y resulta difícil desembarazarse de ella.
“Que la educación no es un asunto de narrar y escuchar sino un proceso activo de construcción es un principio tan aceptado en la teoría como violado en la práctica”. (John Dewey)
Segundo pecado: El Tecnocentrismo, la tecnología por delante de las personas.
No tengo miedo de los ordenadores, tengo miedo de la falta de ordenadores. Isaac Asimov
Esta es la historia de una reunión de herramientas que intentaban arreglar sus problemas en una carpintería. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le dijo que renunciara. ¿La causa? ¡Hacía ruido! El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, ya que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque el tornillo aceptó también, pero pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato. La lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro, que se pasaba el día midiendo a los demás, como si fuera el único perfecto. En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo y la tosca madera inicial se convirtió en un bonito mueble. Cuando la carpintería quedó vacía, tomó la palabra el serrucho. «Tenemos defectos, pero el carpintero ha trabajado con nuestras cualidades. Es lo que nos ha hecho valiosos». La asamblea encontró que el martillo era fuerte, el tornillo unía, la lija limaba asperezas y el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad
El tecnocentrismo es un hábito inconsciente y muy extendido que consiste en abordar los problemas desde la tecnología. He aquí una pregunta habitual ¿Es mejor el e-learning que la formación tradicional? He aquí otra pregunta igual de absurda relacionada con la historia anterior ¿Es recomendable la madera para hacer buenas mesas? Una de las conclusiones que se desprende de la historia es que lo más importante para hacer una mesa no es la madera, ni los clavos, el pegamento o las herramientas sino el carpintero. Aunque me regalasen toneladas de caoba, yo sería incapaz de hacer una mesa decente. Lo realmente importante del aprendizaje es que las personas aprendan a hacer aquello que necesitarán para hacer mejor su trabajo y lo de menos es la modalidad de aprendizaje o la tecnología empleada. La tecnología no resuelve nuestros problemas, no responde las preguntas, son las personas la que lo hacen. El mundo es posible sin tecnología, pero no lo es sin personas.
Creo que merece la pena precisar también el concepto de TICs porque hablamos con ligereza de Tecnologías de la INFORMACIÓN. En efecto, son de la INFORMACIÓN y no del conocimiento ni del aprendizaje, que es muy distinto. La información se transmite a través de las redes, el conocimiento a través de la educación, pero no de cualquier educación. Vivimos una época de adoración de la tecnología, se invierte mucho dinero en infraestructuras, en desarrollar nuevas tecnologías mas rápidas y potentes, incluso en desarrollar cursos, pero muy poco en innovar en lo relacionado con el aprendizaje. Y ya va siendo hora también de dejar de llamarlas NUEVAS tecnologías. Hace ya muchos años que conviven con nosotros.
Hasta hace poco, el aprendizaje formal era en 2D, plano, lineal y donde la transmisión de información se basaba en el texto (estudiar un libro, escribir en el examen). Sin embargo la vida es tridimensional, necesitamos los 5 sentidos para captarla en toda su amplitud y el lenguaje audiovisual tiene una riqueza y una potencia incomparables. Vemos la realidad a través del vídeo de nuestros ojos, escuchamos por el audio de los oídos, sentimos. Sin embargo la mayor parte de experiencias de e-learning se basan en textos, lecturas y ejercicios puramente intelectuales que por si fuera poco suelen estar bastante divorciados de la realidad. Casi todos los cursos presentan una estructura secuencial y obviamente para eso no hace falta la web.
Parece evidente que las TICs están cambiando nuestra forma de comunicarnos, de relacionarnos, de vivir (teléfono móvil, e-mail, messenger, asincronía, foros y listas de discusión) y pronto también la manera en la que aprenderemos. Estamos en contacto cada vez con más gente, en todo momento del día, de muchas maneras (voz, escritura, vídeo) en cualquier rincón del mundo, gente de diferentes países, culturas, valores. No se trata de esperar la llegada de la banda ancha, los móviles de 3ª generación o LMS más potentes, se trata de un enfoque antropocéntrico y no tecnocéntrico.
Más preguntas absurdas. ¿Es mejor una película por tener más efectos especiales o estar rodada en determinado sistema? ¿Depende la calidad de un libro de que su autor lo haya escrito a mano o utilizando un procesador de textos? Según la mayoría de expertos, el uso de tecnología en el ámbito de la educación va a tender hacia esos derroteros: “simulation is the killer application”. En palabras de John Daniel, rector de la Open University “Señoras y señores, las nuevas tecnologías son la respuesta. ¿Cual era la pregunta?”. El ser humano inventó la televisión y el cine como prolongación del sentido de la vista (llegar más allá de donde puedo ver), la radio y el teléfono (más allá de donde puedo oír y hablar), el coche, tren, avión para llegar más allá de donde llegan mis pies y el ordenador para llegar más allá de donde llega mi cerebro. Una Palm no es otra cosa que un cerebro portátil que me recuerda las reuniones que tengo o los teléfonos de mis clientes y contactos.
Recientemente me contaban una anécdota de un profesor que trató de impedir que un alumno usara la calculadora. La respuesta del alumno fue la siguiente: si me demuestras que eres capaz de hacer fuego con dos palos, apagaré la calculadora. Elocuente. La discusión no es si usar la calculadora o no, ya que forma parte de su vida, sino como usarla.
Si miramos hacia el futuro, la Generación X (juegos), la Generación Net (Internet) y la Generación Pulgar (SMS, mando a distancia) están acostumbradas a ser protagonistas activos de sus propias historias. El aprendizaje lineal tiene problemas con cerebros que han crecido en el hipertexto, en la no secuencialidad, en el PC y los juegos y en surfear en Internet. Escuchar es complicado y muchas veces aburrido. Por esa razón a los niños no les agrada el colegio, no por difícil sino porque se aburren. Cuando escuchas, es fácil distraerse, el cerebro vuela y uno se pone a pensar en otras cosas que le interesan o le preocupan. Y escuchar también es más cómodo, requiere mucho menos esfuerzo. Sin embargo, hacer es divertido. Cuando haces te involucras, lo que estás haciendo te pertenece, es algo tuyo. Cuando haces, tienes los 5 sentidos en ello, no te distraes ni te desconectas tan fácilmente. Pero al mismo tiempo hay que vencer la pereza, hay que esforzarse, hay que trabajar, nadie puede aprender por nosotros como nadie puede comer o dormir por nosotros. Es un fenómeno personal e intransferible.
Vivimos en un mundo que opera a una velocidad endiablada, cada vez deja menos tiempo para reflexionar y para el pensamiento crítico. Esto ocurre así, lo queramos o no y por tanto debemos hacer un esfuerzo especial para que la reflexión forme parte del aprendizaje.
La web es un gran medio de distribución de información pero no es el mejor medio para provocar experiencias, para practicar o experimentar. Por eso la mayoría de los juegos todavía vienen en CD Rom. Deberíamos emplear la tecnología sólo para aquellas cosas que no podemos hacer, o para hacer mejor las que ya hacemos. No hay otra justificación. La meta, por supuesto, no reside en saber cómo funciona Internet como no lo era el saber cómo funciona el coche o el teléfono móvil.
La realidad sin embargo es bastante obstinada. La mayoría de lo que tenemos hoy sigue siendo educación a distancia con tecnología (hoy web, ayer TV, vídeo, teléfono, fax, cintas de cassette, etc.). Pero a fin de cuentas, educación a distancia tradicional, los mismos principios que no han variado, otro paso más en la evolución natural de la educación a distancia. La tecnología no aporta nada pedagógicamente. Sin embargo la forma en que los adultos aprendimos ha cambiado y ya no va a volver aunque la educación formal no quiera darse por enterada.
Internet es un medio de comunicación y de socialización, pero en el fondo es una red de personas conectadas. Lo que cuentan son las personas, no las máquinas. Las máquinas no tienen poderes mágicos, no convierten noveles en expertos. Tenemos la posibilidad de apagarlas. Los bits pertenecen al mundo de los átomos y no al revés. No olvidemos que las tecnologías no pueden ofrecernos las metodologías para que las personas construyan conocimiento.
La mayoría de empresas piensan por ejemplo que las habilidades blandas no encajan en e-learning porque implican interacción humana, aunque a diario no hacemos más que utilizar tecnología para comunicarnos. Sin embargo, la mayoría de cursos presenciales sobre estos aspectos son realmente débiles. Yo hice en su momento un curso de inteligencia emocional donde jamás empaticé con nadie o un curso de dirección de reuniones donde en ningún momento dirigí reunión alguna. ¿Es eso efectividad? Si mi objetivo fuese hacer una película a partir de un best seller de Michael Crighton, y para ello proyectase cada página del libro en la pantalla del cine, cometería una barbaridad inconcebible. Hoy todos entendemos que la literatura es un mundo con sus características propias y el cine es otro totalmente distinto, con sus peculiaridades, ni mejor ni peores, simplemente diferentes. El cine permite sacar partido de las tecnologías, aunque ello no sea ninguna garantía de la calidad del producto final pero ese es otro tema.
Me pregunto ¿Qué sentido tiene disponer de una buena conexión de alta velocidad y reducir los costes para acceder a unos contenidos pobres y difícilmente transferibles al trabajo diario? ¿O acaso todos tenemos el coche más barato del mercado? ¿Y vivimos en la casa más barata? Como leía recientemente: “usability is not the issue but learnativity” no tanto usabilidad sino aprendizaje.
El ordenador es un “doing device”, un aparato para hacer cosas y no para pasar páginas ni para escuchar pasivamente. Para eso ya está la televisión que además te trata de dominar, te emite, te arremete, te deniega el control, apenas es interactiva y casi te “obliga” a cambiar de canal cada 10 segundos. La televisión emite lo que ella quiere que veas, no lo que tú quieres ver, es manipuladora y como defensa nació el zapping. Ante un ordenador es casi imposible dormirse, permanecer pasivos, es más difícil aburrirse. Incluso la postura en el asiento es diferente, es impensable usar un ordenador tumbado en un sofá. El PC nos invita a actuar, a hacer y tenemos el poder de elegir el camino que nos interesa, podemos decidir. Ahora bien, pulsar iconos no es sinónimo de Interactivo. La interactividad no está en el click sino en el think.
Aprender a través de un ordenador no tiene nada que ver con aprender en el aula, son medios diferentes que exigen enfoques diferentes. E-learning no significa leer en la pantalla del ordenador lo que antes leíamos en un papel. Ni multimedia (animaciones espectaculares, sonidos, imágenes, videos) es sinónimo de aprendizaje, ni la tecnología es capaz de inyectar el conocimiento como quien se pone una vacuna.
La tecnología no es la primera pregunta que debemos hacernos. Antes hay que pensar en qué objetivos tengo (de negocio), quien es mi audiencia, qué debe aprender, por qué debe aprenderlo y para hacer qué, cuál es el programa formativo y los recursos que les pueden ayudar (contenidos, expertos, herramientas de comunicación, etc.), cómo voy a diseñar ese programa y entonces, qué tecnología es la que mejor me ayuda a construir la solución. Aunque se ha repetido millones de veces, nunca se debe empezar un proyecto decidiendo el LMS que se va a usar.
La solución no es más tecnología, más ancho de banda, procesadores más rápidos. Tenemos que hacer lo que se necesita para la experiencia de aprendizaje sea efectiva, no lo que es fácil o barato. Y las tecnologías nos pueden prestar una inestimable ayuda en ese intento.
“El ordenador es un medio de expresión humana y si todavía no tiene sus Shakespeare, Miguel Angel o Einstein, pronto los tendrá” (Seymour Papert).
Tercer pecado: Infocentrismo, la información por delante de las personas.
“No necesito saberlo todo. Tan sólo necesito saber dónde encontrar lo que me haga falta, cuando lo necesite”. (Albert Einstein)
Imagino que todos estaremos de acuerdo en que la educación no consiste en aprobar asignaturas. No se trata de aprehender sino de aprender y esto ocurre a base de experiencias y emociones y no de memorización de datos. ¿Alguien puede aprender a ser padre sin pasar por la experiencia de criar un hijo? Tomando prestado el término de Alfons Cornella, vivimos en la era de la infoxicación, es decir la intoxicación por información. Ante tal avalancha de datos, lo único que estamos logrando es pasar de formar a informar y acabar por deformar. En Internet no se navega, en Internet se naufraga. No nos hace falta MÁS información. Lo que le debemos pedir a un buen programa de aprendizaje es que permita al alumno realizar todas las acciones que la vida exige a un profesional de cualquier campo. En este punto tomo prestada una interesante reflexión de mi colega Sergio Vásquez:
En lo que respecta a la formación de profesionales existe una queja recurrente, a saber, que la formación de dichos profesionales dista mucho de ser eficaz. Es decir, no estamos produciendo profesionales que al terminar su formación sepan HACER aquello que se necesita para desempeñar bien el trabajo al que están destinados. La explicación a este fenómeno es sencilla: Nuestros sistemas de formación producen personas que tienen muchos conocimientos pero que no saben ponerlos en práctica en el día a día de las empresas y organizaciones. Y esto ocurre porque existe una gran distancia entre la teoría y los métodos enseñados en las aulas, por una parte, y la práctica cotidiana en el trabajo, por la otra.
El origen de este pecado de nuevo está relacionado con la manera en que tratamos de que las personas aprendan, que no tiene nada que ver con la manera en que las personas aprenden realmente. Como hemos explicado anteriormente, consideramos que enseñar es transmitir información (que inocentemente llamamos conocimiento) a través de clases donde el profesor "explica" cosas a sus alumnos. La misión de los alumnos es memorizar dicha información. Para saber si la han memorizado adecuadamente hacemos unos tests de memorización de información que llamamos "exámenes". Hay casos donde la formación incluye ejercicios de aplicación de los conocimientos memorizados.
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DERECHO A LA EDUCACIÓN, SABER Y CONOCER PARA TODOS LOS CIUDADANOS DEL MUNDO EL DERECHO A LA EDUCACIÓN , SABER Y CONOCER EL PARA TODOS LOS CIUDADANOS DEL MUNDO
El derecho universal al conocimiento la educación de los ciudadanos de nuestro amado planeta tierra debe y es una necesidad universal que deben adoptar todos los gobiernos y responsables políticos de este concepto global en este momento contemporáneo que toca vivir a la humanidad.
Electronic e- Learning
El aprendizaje asistido por tecnologías de la información. El e-Learning fomenta el uso intensivo de las TIC facilitando la creación, adopción y distribución de contenidos, así como la adaptación del ritmo de aprendizaje y la disponibilidad de las herramientas de aprendizaje independientemente de límites horarios o geográficos. Permitiendo al alumno intercambiar opiniones y aportes a través de las Tecnologias de Informacion y Comunicacion.
Y una herramienta para la actualización y el conocimiento en disciplinas, de formación, continua, reglada o profesional no reglada en todas sus manifestaciones, desde carreras,
cursos especializaciones, postgrados ect.
Incluso la educación como otros conceptos de la vida y las relaciones internacionales en un concepto global de entendimiento justicia social responsabilidad y cooperación
Entre continentes y métodos de revalidación, validación y reconocimiento de las enseñanzas universitarias deben constituir un objetivo de universalización y equiparación profesional más que nada en justicia con la inmigración y la legislación universal de los derechos civiles incluidos los de la educación y así evitar injusticias con ciudadanos que por problemas de no convenios ect sufren en sus carnes prejuicios que van en contra de sus derechos y bienestar social y jurídico.
Supongamos que un ciudadano desde los 10 años sus padres le tienen en el monte guardando ganado un día decide que quiere estudiar y el se compra libros en función de un programa de carrera de una universidad “x” se les estudia y un día se presenta en esa universidad y dice me quiero presentar para el examen de todas las asignaturas de esta carrera, retando con sus conocimientos en un examen para obtener el título soñado.
Lo puede hacer, debería ser un derecho civil de todos los ciudadanos.
En concordancia con los principios de la Universalidad de los derechos a la educación, en particular con su compromiso de contribuir a la democratización de la enseñanza y a la búsqueda de formas novedosas y creativas que fortalezcan su modelo académico y su nexo con la sociedad, el presente procedimiento tiene como objetivo normalizar los procesos que permiten organizar y sistematizar la validación y acreditación de aprendizajes por experiencia profesional y educacional previa.
En este sentido regula lo relativo a la definición de esta modalidad y sus componentes, así como los procedimientos generales para administrar el proceso de acreditación en el contexto de la Universidad . De forma particular el presente procedimiento normativo posibilita la instauración de un plan novedoso de acreditación de aprendizaje por experiencia profesional y educación formal, cuya evaluación rigurosa servirá de fundamento para el análisis de su eventual ampliación dentro de nuestra institución.
PROCEDIMIENTO
ACREDITACION DE APRENDIZAJE POR EXPERIENCIA PROFESIONAL Y EDUCACIÓN FORMAL PREVIA
PREAMBULO
La habilidad de aprender del ser humano es un principio universalmente reconocido. Es a partir de este principio, que se puede explicar su capacidad para interpretar, adaptarse e incorporarse productivamente al mundo. Esta habilidad de aprender se desarrolla de acuerdo con las vivencias de cada individuo y los aprendizajes que se adquieren y son consecuencia de las experiencias formales y no formales ofrecidas por el medio.
La evolución de la sociedad pareciera entonces depender de que los seres humanos sean capaces de aprender por sí mismos y de poder aprovechar las enseñanzas de otros. Las habilidades desarrolladas y los aprendizajes adquiridos se evidencian cuando los individuos muestran actitudes, conocimientos y destrezas que permiten comprender situaciones particulares, ejecutar acciones apropiadas y resolver problemas propios de un contexto cultural.
La educación superior, como institución, tiene entre sus fines, la formación y perfeccionamiento de profesionales y técnicos de nivel superior. Consecuentemente, las universidades son responsables de sistematizar una serie de experiencias de APRENDIZAJES, cuyo propósito es formar y perfeccionar individuos en diferentes campos del saber humano.
Los técnicos de nivel superior, profesionales y académicos acreditados por la sociedad para desempeñarse en diferentes campos, son actualmente el resultado de un proceso de escolarización formal; en otras palabras: para lograr ser profesional se debe ser admitido a un programa, se deben cursar y aprobar los cursos prescritos, se debe tener aprobados el número de créditos estipulados y además cumplir con el total de los requisitos de graduación.
Es un hecho que el proceso de escolarización formal ha dado sus frutos. No obstante, la educación superior, en su papel de institución social, ha subestimado el hecho de que esta iniciativa de formalizar y sistematizar los aprendizajes por experiencia, en múltiples ocasiones, se ha originado a partir de individuos que han sido producto del APRENDIZAJE no formal. Así por ejemplo, los pioneros de un número significativo de carreras universitarias han tenido una vasta experiencia y un dominio amplio de su campo, sin haber completado necesariamente estudios formales. A estas personas se les denomina autodidactas y algunos de ellos se han desempeñado como profesores universitarios.
Una realidad histórica que se ha reiterado en el presente resulta ser el hecho de que en ocasiones, cuando las universidades se ven en la necesidad de ofrecer nuevas opciones de formación, proceden a reclutar personas que han adquirido aprendizajes por experiencia en las áreas en cuestión y las acreditan como docentes para las nuevas carreras. Un considerable número de reconocidos expertos, producto de su experiencia y de sus contribuciones a las artes, las letras y las ciencias no sólo han sido acreditados como docentes sino que, el dominio amplio y profundo de sus respectivos campos ha merecido el reconocimiento y otorgamiento de títulos y de grados universitarios. En concreto, se ha procedido de hecho a validar y acreditar aprendizajes adquiridos por medio de la experiencia.
La alternativa de la acreditación de aprendizajes por experiencia ofrece la oportunidad de identificar y rescatar individuos autodidactas inmersos en la producción de un contexto social donde las artes, las letras y la ciencia, paralelas con la tecnología, lo hacen evolucionar cada día más rápido. Esta realidad de un mundo en constante cambio, orientado a lograr una cultura universal, obliga a las universidades actuales a generar nuevas alternativas para dar respuesta a necesidades que la sociedad demanda y mantenerlas como instituciones de vanguardia, responsables de conservar la identidad cultural.
La existencia de una modalidad que valide y acredite sistemáticamente aprendizajes por experiencia enriquecerá la praxis de la academia en los ámbitos de la docencia y la investigación. Quienes demuestren que sus experiencias han generado aprendizajes auténticos y relevantes en un contexto particular del arte, las humanidades, la ciencia o la tecnología, podrán entonces aportar su originalidad, creatividad y conocimientos a los procesos tradicionales de la academia universitaria. Esta iniciativa resulta ser también una respuesta de vanguardia a los desafíos del mundo contemporáneo y a los del próximo milenio.
Se propone por primera vez en a la comunidad académica internacional, en la Universalidad Internacional y los derechos a la educación, la modalidad de acreditación de aprendizajes por experiencia, con el propósito de ofrecer una opción de incorporación a la postulación universitaria superior para aquellos individuos que evidencian aprendizajes requeridos dentro de un plan de estudios de una carrera. Esta modalidad fortalecerá una de las razones fundamentales de la existencia de la Universidad: la de contribuir a consolidar la democratización de la educación superior. En la comunidad internacional nos interesamos precisamente por esta instancia u es el primero se interesa por un procedimiento de esta naturaleza. Pareciera que esta iniciativa se explica al considerar que el campo de las ciencias y las artes, de hecho está vinculado más estrechamente al hacer, a la experiencia, a las habilidades especiales y al talento innato, lo que en consecuencia genera resultados concretos, susceptibles de ser valorados.
Este procedimiento tiene como fin normar las acciones necesarias para organizar y sistematizar la validación y acreditación de aprendizajes por experiencias, en aquellas unidades académicas donde se decida incorporar esta modalidad. El agente acreditado profesor universitario organiza los procedimientos generales para administrar el proceso de acreditación y validación. Complementario a este procedimiento, cada unidad académica debe confeccionar un manual de procedimientos específicos, que permita adecuar la normativa general al caso particular de cada especialidad universitaria.
OBJETIVOS DE ESTE PROCEDIMIENTO
Contemplando unos requisitos máximos para la experiencia profesional de reconocimiento de 30% de los créditos de la carrera siempre y cuando tuviera la correlación y el nivel profesional ejecutado profesionalmente en una empresa y con la certificación correspondiente de RH de la misma.
Así mismo la validación de asignaturas con un contenido mínimo de equivalencia del 80 % de la asignatura a evaluar así en todas las asignaturas aprobadas en otras universidades, realizaría los estudios de las asignaturas o créditos que le faltaran así como el proyecto o tesis correspondiente esto debería ser posible en justicia.
Los sistemas y relaciones, en todos los campos de la vida, políticos, ect, han cambiado y por el bien de los ciudadanos del mundo ya que el conocimiento y la educación de los ciudadanos es lo más importante para conseguir las posibilidades y el progreso de los ciudadanos y los países y poder quitar el hambre y la miseria del mundo y otras injusticias sociales pues el conocimiento hace libres a los pueblos
Este procedimiento tiene como fin normalizar las acciones necesarias para organizar y sistematizar la validación y acreditación de aprendizajes por experiencia en aquellas personas donde se decida incorporar la modalidad de acreditación, así como organizar los procedimientos generales para administrar el proceso de acreditación y validación.
NATURALEZA DE LA ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
La acreditación de aprendizajes por experiencia es una modalidad del sistema de reconocimiento y equiparación de estudios universitarios, grados y títulos de la Universidad en los países avanzados.
FINALIDAD DE LA ACREDITACIÓN POR EXPERIENCIA y educación universitaria previa
La acreditación de aprendizajes por experiencia se hace con el fin de que el postulante solicitante pueda ser incorporado a un plan de estudios vigente en la Universidad y así tener la opción de continuar con el portafolio curricular para graduarse.
PROPÓSITO DE LA ACREDITACIÓN POR EXPERIENCIA
La acreditación de aprendizajes por experiencia tiene como propósito fundamental, validar oficialmente aquellos aprendizajes que son consecuencia de experiencias vividas en un contexto no formal.
OBJETIVOS DE LA ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
Son objetivos de la acreditación de aprendizajes por experiencia los siguientes:
a) Dotar a la Universidad de un instrumento que pueda incrementar la democratización del derecho a la educación superior.
b) Ofrecer una alternativa de incorporación a estudios de grado y postgrado en la Universidad a partir de la iniciación, continuación o renovación de estudios a nivel superior.
c) Otorgar reconocimiento intelectual formal a la creatividad, originalidad y disciplina espontáneas de aquellos individuos que en forma autodidacta han sido capaces de aprender y dar aportes significativos a la sociedad.
d) Aprovechar, para el enriquecimiento de la praxis en la academia, el aporte que puedan ofrecer los aprendizajes por experiencia de los postulantes que se incorporen por este proceso al mundo universitario.
DEFINICIÓN DE ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
“ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA” aquel proceso que involucra la organización, sistematización y validación de aprendizajes adquiridos en contextos no formales y que son relevantes para una carrera universitaria, dado que pueden considerarse implícitos en el perfil profesional de un plan de estudios particular.
SISTEMATIZACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
La sistematización de aprendizajes por experiencia se organiza por medio del llamado Curriculum Vitae que el solicitante elabora con el objeto de demostrar que los aprendizajes son auténticos y que son relevantes en relación con los objetivos y el perfil del plan de estudios de la carrera referida con los documentos oficiales que deben acompañar al curriculo tanto profesionales como académicos y compulsados notarialmente.
DEFINICIÓN DE CURRICULUM VITAE
Currículum Vitae es aquel cuya finalidad es que el estudiante sistematice sus aprendizajes por experiencia y los organice en un portafolio con el fin de demostrar la autenticidad y relevancia de los mismos en relación con el plan de estudios y los perfiles de la carrera a la cual aspira.
DEFINICIÓN DE PORTAFOLIO DE EVALUACIÓN
Denomínese Portafolio de Evaluación al documento resultante del Currículum Vitae, en el cual el solicitante incorpora lo siguiente: su historial de información personal, la lista de experiencias vividas con los aprendizajes generados y los respectivos documentos probatorios.
DEFINICIÓN DE VALIDACIÓN DE APRENDIZAJES
La validación de aprendizajes por experiencia se define como un mecanismo de análisis evaluativo individualizado, que permite declarar los aprendizajes reclamados, como auténticos y relevantes.
DEFINICIÓN DE APRENDIZAJE AUTENTICO
Un aprendizaje es auténtico cuando se pueda inferir, por medio de los documentos probatorios, que el aprendizaje ocurrió.
DEFINICIÓN DE APRENDIZAJE RELEVANTE
Un aprendizaje se define como relevante cuando, al ser analizado, se demuestre que dicho aprendizaje está identificado dentro de los objetivos y el perfil profesional del plan de estudios de la carrera a que se refiere.