La realidad es diferente, los exámenes no se hacen en papel, el mundo, la vida con sus retos es suficiente examen, de hecho es el mejor examen. Nuestra vida es de por sí una historia, llena de personajes con quienes nos relacionamos, roles que desempeñamos, decisiones que debemos tomar, etc. Los problemas no se pueden comprender intelectualmente, hay que vivirlos. En la vida las cosas no son tan sencillas como en un examen, no hay respuestas correctas, hay cosas que funcionan y cosas que no. La información no produce conocimiento si no hay práctica. Por tanto la memorización sin correspondiente experiencia no sirve de nada. ¿La vida es racional? ¿Las situaciones en que nos vemos envueltos tienen una explicación racional y una solución racional? Entonces ¿El aprendizaje debe ser sólo racional, intelectual? El conocimiento lo construye cada individuo a través de su experiencia cotidiana y no lo pierde al compartirlo. Por eso, refiriéndonos al conocimiento, decimos quién sabe de negociación (persona) y sin embargo cuando nos referimos a la información preguntamos donde está la información (cosa) sobre negociación. Para convertirse en un experto en un determinado campo, es imprescindible experimentar, acumular experiencia, acumular casos. Por eso un experto acaba siendo casi una especie de mago, un repositorio de casos, capaz de predecir lo que ocurrirá en determinadas situaciones simplemente por que ya las ha vivido. Como detallaré en el último pecado, el conocimiento no es lo que creemos que es, no se transmite en un libro, en un vídeo o en un curso. Y si ese conocimiento no desemboca en acción, en comportamiento, en definitiva, en desempeño ¿de qué le sirve a la empresa? Tiene que servir a los trabajadores para ayudar a gestionar y resolver los problemas cotidianos de sus puestos de trabajo.
Es una ilusión pensar que enviamos a nuestros empleados a hacer un curso en una empresa o en una universidad, y que al final del curso esa persona sabrá "hacer" lo necesario en la materia en cuestión: negociar, gestionar proyectos, comunicar, analizar finanzas, diseñar software, psicoanalizar a una persona, etc. Falso, nadie se convierte en un líder exitoso o en un gran vendedor por hacer un curso de liderazgo o leer un libro y asistir a un seminario de ventas. Se trata de una visión ingenieril del aprendizaje, como si fuese posible empaquetar el conocimiento en trozos e ingerirlo para convertirse automáticamente en un experto, como la poción mágica de Asterix. La analogía gastronómica sería fast food/fast training.
En el caso de la formación de profesionales, el infocentrismo postula implícitamente que si la información se ha transmitido correctamente, es decir, las explicaciones son claras, entonces la aplicación (o sea, la práctica) es obvia. Y el problema es que justamente la aplicación de los conocimientos adquiridos no es nada obvia.
Desde una lógica infocéntrica lo que se debe hacer es "empaquetar" información sobre un cierto tema para con ello hacer un "curso". Los cursos son entonces una sucesión de contenidos más o menos bien empaquetados, a los cuales se agregan una serie de ejercicios bastante triviales. El acento se pone en el recorrido del alumno a través de dichos contenidos, en el aspecto más o menos lúdico de ellos, y cada vez más en la ingeniería industrial de producción de dichos contenidos. No es de extrañar entonces que la industria de contenidos e-learning tienda estructuralmente a ofrecer productos estandarizados donde se compite por precios.
Hace ya algún tiempo que suena una frase muy simple. Aprender ya es una habilidad clave y va a ser LA HABILIDAD clave en el futuro. Claro que para enseñar a aprender, primero hay que aprender a enseñar y eso implica DESaprender, ser capaz de poner en duda lo que hasta hace poco se consideraba una certeza, mirar las cosas desde nuevos ángulos y perspectivas. Hay una estadística que señala que en los próximos diez años, el 80% de las tecnologías utilizadas hoy en día serán obsoletas y que en promedio, un ciudadano medio de nuestra generación se desempeñará en al menos 12 trabajos diferentes a lo largo de su vida.
¿Y cuál es el valor de la tecnología entonces? Tengamos presente que la capacidad de procesar información de los humanos es finita. En contraste los ordenadores nunca se aburren, están para hacer el trabajo sucio, no se enfadan con nosotros por mucho que nos equivoquemos. Además eliminan el miedo al fracaso y al ridículo y nos permiten recuperar el viejo modelo del Uno a Uno, Maestro – Aprendiz. Y ante todo, ofrecen la posibilidad de experimentar y simular situaciones reales, respetando diferentes estilos de aprendizaje y convirtiendo el proceso en algo entretenido. El desafío, la mayor parte de las veces, radica en cómo mantener a los alumnos interesados lo suficiente como para que no se aburran, no abandonen y aprendan algo. El famoso programa Barrio Sésamo fue pionero en este sentido y demostró que si lo hago entretenido y consigo atraer la atención del niño, estoy en inmejorable situación para que aprenda algo.
Hay una cuestión que me intriga ¿La formación presencial es perfecta, funciona excelentemente o hay gran margen de mejora? ¿Por qué nos metemos de lleno en el mundo del e-learning cuando no se ha innovado ni perfeccionado la formación presencial primero?
Una última distinción para finalizar. En este mundo tan acelerado, donde existe tan escasa diferencia entre los productos, sus precios e incluso los servicios asociados, lo que realmente va a marcar la pauta no es el conocimiento sino la inteligencia como capacidad de producir nuevo conocimiento de forma continuada. Es decir, la innovación. Para innovar y ser creativo hace falta libertad y que no te castiguen por errar ni te coarten la posibilidad de probar e intentarlo una y otra vez. Existen conocimientos, procesos, know how susceptibles de ser transferidos pero lo que siempre conservan los innovadores es la inteligencia y la inteligencia está en las personas que saben hacer las cosas bien para generar esos nuevos conocimientos. Esta es la diferencia entre la promoción de la economía de la inteligencia y una economía del conocimiento. Sólo nos ocupamos de educar la cabeza, aunque los seres humanos tenemos una capacidad física muy similar. Sin embargo la voluntad está sobre todo en el corazón. Para aprender hay que soltar la certidumbre y hay que QUERER aprender. La clave no está en el intelecto, está en las emociones que son el eje fundamental en nuestro quehacer y nuestra conducta.
“La razón es poco convincente”. (Borges)
Cuarto pecado: Los colegios y universidades saben lo que necesitamos aprender para vivir en la sociedad del siglo XXI.
“Más has dicho Sancho, de lo que sabes, dijo don Quijote; que hay algunos que se cansan en saber y averiguar cosas que después de sabidas y averiguadas, no importa un ardite al entendimiento ni a la memoria”. (Cervantes)
No es mucho lo que sabemos acerca del futuro. Pero lo que sí podemos asegurar por experiencia es que será muy diferente del presente y que los conocimientos vigentes actualmente pronto estarán obsoletos. Hace no mucho tiempo, era habitual que un joven aprendiese una serie de habilidades que con seguridad le servirían para desempeñarse durante toda su vida. Las cosas han cambiado mucho. Necesitamos un enfoque diferente para preparar a los jóvenes actuales para un mundo donde la mayoría de los profesionales realizan trabajos que ni siquiera existían cuando nacieron. Cuando el mundo cambiaba a un ritmo lento, los colegios y universidades no tenían problemas para formar licenciados perfectamente capaces de desempeñarse en aquellos campos que habían estudiado. Hasta hace muy poco, era normal nacer, vivir y morir en una misma casa, tener un trabajo que durase toda la vida, que la relación de pareja (esposo o esposa) fuese para siempre (hasta que la muerte nos separe) e incluso quien nacía de sexo masculino, moría hombre (ahora podemos incluso realizar el cambio de sexo). Hoy necesitamos licenciados que sepan desempeñase en campos que NO han aprendido, en profesiones que no existían cuando estudiaban. Lo que debe hacer la educación es prepararlos para enfrentar un mundo que va a ser diferente al que conocieron en el colegio y en el que van a tener que ser innovadores y emprendedores más que ejercer conocimiento. ¿Cuántos trabajos de hoy se corresponden con carreras universitarias? ¿Dónde se aprende a ser consultor? ¿Y a ser vendedor? ¿Dónde están los profesores que pueden “enseñar”estas materias, en la universidad tradicional? ¿Alguien tuvo la posibilidad de especializarse en e-learning en la universidad hace 10 años?
Vivimos en un mundo en continua transformación donde los “supervivientes” son los más capaces de adaptarse, es decir, los que aprenden a cambiar. El conocimiento lleva fecha de caducidad y hay que renovarlo constantemente. La tecnología hace ya tiempo que juega un papel preponderante y, en el futuro, su presencia y relevancia sólo va a aumentar.
Hubo una época donde la misión de la escuela era básicamente proveer formación en lo que los anglosajones denominan las 3 R (read, write, artithmetic). Hoy ya no le podemos pedir a la escuela que enseñe a memorizar y recordar sino a encontrar, usar y aplicar información, pensar críticamente, razonar, decidir y en definitiva innovar. El entorno ha cambiado. La escuela tiene que preparar gente adecuada para este nuevo entorno. Antes existía una carestía de información y quien disponía de ella tenía una ventaja incomparable. Hoy la información es excesiva, abundante, de rápida caducidad, nos abruma, ya no es una ventaja. Ahora la falta de conocimiento viene más por la sobredosis de información que por su ausencia. Antes importaba recopilar el máximo de información, hoy importa procesarla adecuadamente. Antes una carrera universitaria significaba trabajo para toda la vida. Hoy sabemos que el aprendizaje tiene que ser permanente. Antes había una edad para estudiar y otra para trabajar. Ahora sabemos que no dejaremos de estudiar durante toda nuestra vida.
La educación no desarrolla talento, como mucho puede seleccionarlo. Todos tuvimos compañeros que jamás fueron buenos estudiantes y sin embargo se desempeñan exitosamente en sus vidas laborales. Incluso gente que no pudo estudiar o que el propio sistema marginó y que han salido adelante perfectamente en la vida. ¿Cuanta frustración hubiésemos podido ahorrar? Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que no sólo el colegio y la universidad no te preparan para la vida sino que la mayor parte de nuestro aprendizaje ocurre fuera de las aulas. Miremos nuestra vida y hagamos un análisis: ¿Qué sabemos hacer realmente, cuáles son nuestras competencias? ¿Cuánto de eso lo hemos aprendido en un aula? ¿Cuánto nos ha enseñado la experiencia, la vida, las relaciones con otros -familia, amigos, deporte, colegas de trabajo- y las diferentes redes sociales a las que pertenecemos? Somos seres sociales, queremos compartir la vida con otros y no queremos vivir ni trabajar solos.
¿Estamos de acuerdo en lo que entendemos por ciudadano educado para el Siglo XXI? Parece obvio que NO. Si en el colegio los niños deberían aprender cosas que les serán de utilidad en la vida adulta, entonces el currículum del año 2004 no puede ser el mismo que el de hace 100 años. Sin embargo basta con echar un vistazo a lo que tienen que aprender nuestros hijos en el colegio: Literatura, química, filosofía, historia, matemáticas, … Seguimos considerando intelectuales a aquellos especialmente ilustrados en humanidades que mantienen la reputación de cultos. Se titulan miles de licenciados en geografía e historia, filosofía, arte o filología porque seguimos pensando que en eso consiste formar ciudadanos bien educados. Decidimos que en los colegios se aprenda álgebra y trigonometría en lugar de nociones básicas de negocio/empresa, medicina/salud/nutrición o inteligencia emocional. Cuando hacemos más hincapié en aspectos intelectuales (latín, física, gramática) en lugar de aspectos humanos como relaciones interpersonales (pareja, hijos, amigos, compañeros), comunicación, gestión de si mismo, pensamiento crítico o creatividad es porque seguimos arrastrando la visión de la educación de remotas épocas elitistas. ¿Alguien piensa que es importante saber mecanografía a día de hoy? Por un lado, la mayoría de las personas son incapaces de expresar por escrito y con claridad sus pensamientos. Por el otro, el ordenador, el e-mail y en cierta medida el e-learning han traído consigo que la gente haya tenido que volver a escribir cuando habían pasado años sin apenas hacerlo. Yo no quiero calcular la cantidad de horas que he perdido por mi impericia frente al teclado de mi PC. No creo que tardemos mucho tiempo en hablar y dictar a los ordenadores pero mientras tanto …
Después del funeral por el fallecimiento de su joven hermano, una amiga me decía entre lágrimas “En la escuela nunca nos dijeron que estas cosas ocurren ni nunca nos enseñaron a manejar estas situaciones”. Las grandes cuestiones de la vida pasan desapercibidas en el colegio y en la universidad. En el colegio, la confianza o la autoestima son menos importantes que aprender integrales o la tabla de los elementos. En la vida sucede todo lo contrario pero cuando nos damos cuenta, ya es demasiado tarde para cambiar.
¿Todos los profesionales son iguales? ¿Todos los médicos, abogados, arquitectos, ingenieros, consultores? En realidad, debiesen serlo ya que todos han estudiado lo mismo. Sin embargo ¿Por qué escojo un pediatra para mi hijo y no otro? ¿Le pido acaso su currículum y la nota que sacó en la asignatura correspondiente? ¿Por qué hay médicos mejores que otros, que solucionan cosas que otros no pueden?
La primera conclusión es que tenemos un problema grave en lo QUE pretendemos que aprendan los jóvenes. Enseñamos muchas cosas que no sirven y dejamos de lado aquello que realmente es esencial para vivir. El segundo problema consiste en CÓMO tratamos de que aprendan. Yo estudié derecho para ser abogado. ¿Cuántos de mis profesores eran abogados en ejercicio? No muchos. ¿En qué se parece la carrera de derecho con el trabajo que luego desempeña un abogado? Prácticamente en nada. ¿Cuántos de mis compañeros de curso serían capaces de aprobar a día de hoy alguno de los exámenes que hicimos durante la carrera? Lo curioso es que no parece que este hecho haya tenido una influencia decisiva en nuestra carrera profesional aunque muchos no lo querrán reconocer. ¿Qué dicen las empresas sobre los jóvenes que acceden a su primer empleo? Que las competencias necesarias para desempeñarse en el puesto de trabajo no las adquieren en un aula sino en la práctica diaria y a lo largo de muchos años y que necesitan invertir mucho tiempo y dinero en enseñarles habilidades básicas ya que todo parecido entre la carrera que han estudiado y el trabajo de un profesional es pura coincidencia.
Los periódicos nos hablan a diario de “ciudadanía activa y participativa” o “autonomía personal y un mayor sentido crítico” pero curiosamente en el colegio ni hay cursos sobre estos temas ni se enseñan de ninguna manera. También se habla de “búsqueda de información, análisis y síntesis” como si esto fuese a suceder de manera automática por el mero hecho de tener acceso a Internet.
Por desgracia, para la mayor parte de las instituciones educativas, es más importante el curriculum, las asignaturas, los exámenes o la asistencia a clase que el aprendizaje. Los cursos se miden muchas veces en base a la cantidad de contenidos. El aprendizaje depende demasiado del profesor, y los hay buenos y malos. El profesor seguirá siendo la figura protagonista pero mientras tanto los ordenadores apenas se utilizan como herramientas facilitadoras de aprendizaje. Es más, en muchos casos quedan marginados en un “aula de informática” donde no molestan ni interfieren con el normal desarrollo de las clases. El 95% de los profesores saben utilizar el PC pero no lo utilizan para la enseñanza. Parece una evidencia que la mayor parte de los niños y adolescentes se inician en el mundo de la informática a través de los videojuegos y el ordenador es parte esencial de su tiempo de ocio. Y casi todos aprenden antes a manejar un ratón o un joystick que un lápiz, pasan directamente del biberón al ordenador. Por primera vez, los niños saben más de algo que sus padres o profesores. Inexplicablemente, la empresa lo que ha hecho ha sido copiar este modelo educativo que tiene bastantes imperfecciones y que además no puede garantizar en absoluto la inversión que cualquier directivo realiza en sus planes de formación.
La conclusión es clara: No podemos seguir enseñando las mismas cosas y de la misma manera. La educación y la formación son aburridas, demasiado serias y dejan escaso margen al entretenimiento. Los profesores deben jugar un papel diferente, y que será más importante que el que han desempeñado hasta ahora porque la información y conocimiento que antes transmitían, hoy ya están disponibles en múltiples formatos. Para eso deben hacer un esfuerzo para salir de la certeza y la pereza intelectual en la que muchos están instalados y dejar de trasmitir a los alumnos como bustos parlantes. La mayoría no están todavía por la labor aunque al menos reconocen que algo no funciona, tienen muchos mas problemas para llegar a los alumnos como lo hacían antes. Hoy en día un profesor apenas innova, no crea, no emprende. Se le empieza a considerar un eslabón que cada vez aporta menos valor. Transmiten lo que ya pasó (historia) en lugar de ayudar a preparar el futuro (a partir de la historia) y crear retos donde los alumnos deban recurrir a esa historia. Este rol es más difícil, mas incomodo que simplemente recitar y examinar. Pero es una oportunidad única de revalorizar su esencial rol social, hoy en día fuertemente desprestigiado y desprotegido y dejar de vivir en un mundo diferente al de sus alumnos. Deben aprender a comunicarse en el lenguaje y estilo de sus alumnos que son el producto de una sociedad que, en general, los ha sobreprotegido, los ha rodeado de recursos abundantes y ha tenido escaso éxito a la hora de inculcarles el sentido del sacrificio, el esfuerzo y la autorresponsabilidad. Deben ser auténticos tutores, seleccionadores y filtradores de información, facilitadores del feedback adecuado. Los alumnos acabarán siendo verdaderos “infotectives”. El papel de los educadores es clave para el futuro.
Los buenos maestros alientan la experimentación y a no tener miedo al error y reconocerlo como oportunidad para mejorar y aprender, considerándolo como un derecho fundamental del ser humano. "Perdiendo aprendí: más vale lo que aprendí que lo que perdí". Además, cuanto más complejo el tema en cuestión, más necesario es el tutor. Las escuelas y universidades deben convertirse en centros referenciales tanto para la comunidad como para el mundo profesional y salir de ese aislamiento que los mantiene como laboratorios estanco al margen del resto.
¿Por qué existe fracaso escolar? ¿Fracasan los alumnos o la escuela que resulta soporífera para ellos? ¿O serán los profesores? Lo más fácil siempre es culpar al niño.
Necesitamos colegios y universidades que se preocupen por que sus “clientes” tengan experiencias educativas inolvidables, que les lleven a volver y repetir. En la Universidad tradicional el cliente es fiel durante 5 años y se marcha pero como los profesores permanecen, se convierten en el eje de la institución. Sin embargo, para cualquier organización y más todavía en la sociedad del conocimiento, el eje son los clientes, y su misión debiese consistir en hacer todo lo posible para que disfruten de su experiencia y vuelvan. El fútbol sabe que tiene que trabajar para que su cliente regrese cada domingo. El reto de la universidad es tener alumnos permanentes que vuelven una y otra vez gracias a la necesidad de aprendizaje permanente: fidelizarlos.
Claro que si la educación es un servicio, ¿Por qué se comporta de manera diferente del resto de campos? ¿Por qué nunca se parte desde el cliente, de observar lo que hace y consume, de preguntarle lo que le importa y le interesa? Este sector es el único donde el cliente no tiene razón. Donde la oferta parte de lo que el proveedor decide que el cliente necesita. Desde lo que el proveedor tiene o sabe (buenos profesores de marketing o buenos contenidos de finanzas por ejemplo) en lugar de lo que el cliente tiene que aprender. La realidad nos indica que no se pueden diseñar servicios sin contar con los usuarios y los clientes. Deben participar, no sólo para recibirlo sino también para construirlo. Estamos en plena transición de una sociedad donde el poder estaba en manos de los fabricantes a una sociedad donde mandan los clientes y por eso el conocimiento es tan relevante. ¿Tiene sentido pedir a las instituciones educativas que lideren el diseño del nuevo currículum para la sociedad del conocimiento? Mi opinión es que no. ¿Y pedírselo a la clase política? Tampoco. Esta es una tarea compleja donde tienen que implicarse todos los agentes sociales y donde la tecnología puede jugar un papel fundamental, aunque llenar las escuelas de ordenadores no va a solucionar el problema. Lo increíble es que apenas existe conciencia de que necesitemos cambiar algo. El anzuelo tiene que gustarle al pez y no al pescador. Háganse esta pregunta: ¿Cuántos profesores/tutores, directores de formación o directores generales involucrados en estos asuntos han hecho un curso de e-learning como alumnos? Se sorprenderán con la respuesta.
“La parte más importante de la educación del hombre es aquella que él mismo se da”. (Walter Scott)
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DERECHO A LA EDUCACIÓN, SABER Y CONOCER PARA TODOS LOS CIUDADANOS DEL MUNDO EL DERECHO A LA EDUCACIÓN , SABER Y CONOCER EL PARA TODOS LOS CIUDADANOS DEL MUNDO
El derecho universal al conocimiento la educación de los ciudadanos de nuestro amado planeta tierra debe y es una necesidad universal que deben adoptar todos los gobiernos y responsables políticos de este concepto global en este momento contemporáneo que toca vivir a la humanidad.
Electronic e- Learning
El aprendizaje asistido por tecnologías de la información. El e-Learning fomenta el uso intensivo de las TIC facilitando la creación, adopción y distribución de contenidos, así como la adaptación del ritmo de aprendizaje y la disponibilidad de las herramientas de aprendizaje independientemente de límites horarios o geográficos. Permitiendo al alumno intercambiar opiniones y aportes a través de las Tecnologias de Informacion y Comunicacion.
Y una herramienta para la actualización y el conocimiento en disciplinas, de formación, continua, reglada o profesional no reglada en todas sus manifestaciones, desde carreras,
cursos especializaciones, postgrados ect.
Incluso la educación como otros conceptos de la vida y las relaciones internacionales en un concepto global de entendimiento justicia social responsabilidad y cooperación
Entre continentes y métodos de revalidación, validación y reconocimiento de las enseñanzas universitarias deben constituir un objetivo de universalización y equiparación profesional más que nada en justicia con la inmigración y la legislación universal de los derechos civiles incluidos los de la educación y así evitar injusticias con ciudadanos que por problemas de no convenios ect sufren en sus carnes prejuicios que van en contra de sus derechos y bienestar social y jurídico.
Supongamos que un ciudadano desde los 10 años sus padres le tienen en el monte guardando ganado un día decide que quiere estudiar y el se compra libros en función de un programa de carrera de una universidad “x” se les estudia y un día se presenta en esa universidad y dice me quiero presentar para el examen de todas las asignaturas de esta carrera, retando con sus conocimientos en un examen para obtener el título soñado.
Lo puede hacer, debería ser un derecho civil de todos los ciudadanos.
En concordancia con los principios de la Universalidad de los derechos a la educación, en particular con su compromiso de contribuir a la democratización de la enseñanza y a la búsqueda de formas novedosas y creativas que fortalezcan su modelo académico y su nexo con la sociedad, el presente procedimiento tiene como objetivo normalizar los procesos que permiten organizar y sistematizar la validación y acreditación de aprendizajes por experiencia profesional y educacional previa.
En este sentido regula lo relativo a la definición de esta modalidad y sus componentes, así como los procedimientos generales para administrar el proceso de acreditación en el contexto de la Universidad . De forma particular el presente procedimiento normativo posibilita la instauración de un plan novedoso de acreditación de aprendizaje por experiencia profesional y educación formal, cuya evaluación rigurosa servirá de fundamento para el análisis de su eventual ampliación dentro de nuestra institución.
PROCEDIMIENTO
ACREDITACION DE APRENDIZAJE POR EXPERIENCIA PROFESIONAL Y EDUCACIÓN FORMAL PREVIA
PREAMBULO
La habilidad de aprender del ser humano es un principio universalmente reconocido. Es a partir de este principio, que se puede explicar su capacidad para interpretar, adaptarse e incorporarse productivamente al mundo. Esta habilidad de aprender se desarrolla de acuerdo con las vivencias de cada individuo y los aprendizajes que se adquieren y son consecuencia de las experiencias formales y no formales ofrecidas por el medio.
La evolución de la sociedad pareciera entonces depender de que los seres humanos sean capaces de aprender por sí mismos y de poder aprovechar las enseñanzas de otros. Las habilidades desarrolladas y los aprendizajes adquiridos se evidencian cuando los individuos muestran actitudes, conocimientos y destrezas que permiten comprender situaciones particulares, ejecutar acciones apropiadas y resolver problemas propios de un contexto cultural.
La educación superior, como institución, tiene entre sus fines, la formación y perfeccionamiento de profesionales y técnicos de nivel superior. Consecuentemente, las universidades son responsables de sistematizar una serie de experiencias de APRENDIZAJES, cuyo propósito es formar y perfeccionar individuos en diferentes campos del saber humano.
Los técnicos de nivel superior, profesionales y académicos acreditados por la sociedad para desempeñarse en diferentes campos, son actualmente el resultado de un proceso de escolarización formal; en otras palabras: para lograr ser profesional se debe ser admitido a un programa, se deben cursar y aprobar los cursos prescritos, se debe tener aprobados el número de créditos estipulados y además cumplir con el total de los requisitos de graduación.
Es un hecho que el proceso de escolarización formal ha dado sus frutos. No obstante, la educación superior, en su papel de institución social, ha subestimado el hecho de que esta iniciativa de formalizar y sistematizar los aprendizajes por experiencia, en múltiples ocasiones, se ha originado a partir de individuos que han sido producto del APRENDIZAJE no formal. Así por ejemplo, los pioneros de un número significativo de carreras universitarias han tenido una vasta experiencia y un dominio amplio de su campo, sin haber completado necesariamente estudios formales. A estas personas se les denomina autodidactas y algunos de ellos se han desempeñado como profesores universitarios.
Una realidad histórica que se ha reiterado en el presente resulta ser el hecho de que en ocasiones, cuando las universidades se ven en la necesidad de ofrecer nuevas opciones de formación, proceden a reclutar personas que han adquirido aprendizajes por experiencia en las áreas en cuestión y las acreditan como docentes para las nuevas carreras. Un considerable número de reconocidos expertos, producto de su experiencia y de sus contribuciones a las artes, las letras y las ciencias no sólo han sido acreditados como docentes sino que, el dominio amplio y profundo de sus respectivos campos ha merecido el reconocimiento y otorgamiento de títulos y de grados universitarios. En concreto, se ha procedido de hecho a validar y acreditar aprendizajes adquiridos por medio de la experiencia.
La alternativa de la acreditación de aprendizajes por experiencia ofrece la oportunidad de identificar y rescatar individuos autodidactas inmersos en la producción de un contexto social donde las artes, las letras y la ciencia, paralelas con la tecnología, lo hacen evolucionar cada día más rápido. Esta realidad de un mundo en constante cambio, orientado a lograr una cultura universal, obliga a las universidades actuales a generar nuevas alternativas para dar respuesta a necesidades que la sociedad demanda y mantenerlas como instituciones de vanguardia, responsables de conservar la identidad cultural.
La existencia de una modalidad que valide y acredite sistemáticamente aprendizajes por experiencia enriquecerá la praxis de la academia en los ámbitos de la docencia y la investigación. Quienes demuestren que sus experiencias han generado aprendizajes auténticos y relevantes en un contexto particular del arte, las humanidades, la ciencia o la tecnología, podrán entonces aportar su originalidad, creatividad y conocimientos a los procesos tradicionales de la academia universitaria. Esta iniciativa resulta ser también una respuesta de vanguardia a los desafíos del mundo contemporáneo y a los del próximo milenio.
Se propone por primera vez en a la comunidad académica internacional, en la Universalidad Internacional y los derechos a la educación, la modalidad de acreditación de aprendizajes por experiencia, con el propósito de ofrecer una opción de incorporación a la postulación universitaria superior para aquellos individuos que evidencian aprendizajes requeridos dentro de un plan de estudios de una carrera. Esta modalidad fortalecerá una de las razones fundamentales de la existencia de la Universidad: la de contribuir a consolidar la democratización de la educación superior. En la comunidad internacional nos interesamos precisamente por esta instancia u es el primero se interesa por un procedimiento de esta naturaleza. Pareciera que esta iniciativa se explica al considerar que el campo de las ciencias y las artes, de hecho está vinculado más estrechamente al hacer, a la experiencia, a las habilidades especiales y al talento innato, lo que en consecuencia genera resultados concretos, susceptibles de ser valorados.
Este procedimiento tiene como fin normar las acciones necesarias para organizar y sistematizar la validación y acreditación de aprendizajes por experiencias, en aquellas unidades académicas donde se decida incorporar esta modalidad. El agente acreditado profesor universitario organiza los procedimientos generales para administrar el proceso de acreditación y validación. Complementario a este procedimiento, cada unidad académica debe confeccionar un manual de procedimientos específicos, que permita adecuar la normativa general al caso particular de cada especialidad universitaria.
OBJETIVOS DE ESTE PROCEDIMIENTO
Contemplando unos requisitos máximos para la experiencia profesional de reconocimiento de 30% de los créditos de la carrera siempre y cuando tuviera la correlación y el nivel profesional ejecutado profesionalmente en una empresa y con la certificación correspondiente de RH de la misma.
Así mismo la validación de asignaturas con un contenido mínimo de equivalencia del 80 % de la asignatura a evaluar así en todas las asignaturas aprobadas en otras universidades, realizaría los estudios de las asignaturas o créditos que le faltaran así como el proyecto o tesis correspondiente esto debería ser posible en justicia.
Los sistemas y relaciones, en todos los campos de la vida, políticos, ect, han cambiado y por el bien de los ciudadanos del mundo ya que el conocimiento y la educación de los ciudadanos es lo más importante para conseguir las posibilidades y el progreso de los ciudadanos y los países y poder quitar el hambre y la miseria del mundo y otras injusticias sociales pues el conocimiento hace libres a los pueblos
Este procedimiento tiene como fin normalizar las acciones necesarias para organizar y sistematizar la validación y acreditación de aprendizajes por experiencia en aquellas personas donde se decida incorporar la modalidad de acreditación, así como organizar los procedimientos generales para administrar el proceso de acreditación y validación.
NATURALEZA DE LA ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
La acreditación de aprendizajes por experiencia es una modalidad del sistema de reconocimiento y equiparación de estudios universitarios, grados y títulos de la Universidad en los países avanzados.
FINALIDAD DE LA ACREDITACIÓN POR EXPERIENCIA y educación universitaria previa
La acreditación de aprendizajes por experiencia se hace con el fin de que el postulante solicitante pueda ser incorporado a un plan de estudios vigente en la Universidad y así tener la opción de continuar con el portafolio curricular para graduarse.
PROPÓSITO DE LA ACREDITACIÓN POR EXPERIENCIA
La acreditación de aprendizajes por experiencia tiene como propósito fundamental, validar oficialmente aquellos aprendizajes que son consecuencia de experiencias vividas en un contexto no formal.
OBJETIVOS DE LA ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
Son objetivos de la acreditación de aprendizajes por experiencia los siguientes:
a) Dotar a la Universidad de un instrumento que pueda incrementar la democratización del derecho a la educación superior.
b) Ofrecer una alternativa de incorporación a estudios de grado y postgrado en la Universidad a partir de la iniciación, continuación o renovación de estudios a nivel superior.
c) Otorgar reconocimiento intelectual formal a la creatividad, originalidad y disciplina espontáneas de aquellos individuos que en forma autodidacta han sido capaces de aprender y dar aportes significativos a la sociedad.
d) Aprovechar, para el enriquecimiento de la praxis en la academia, el aporte que puedan ofrecer los aprendizajes por experiencia de los postulantes que se incorporen por este proceso al mundo universitario.
DEFINICIÓN DE ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
“ACREDITACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA” aquel proceso que involucra la organización, sistematización y validación de aprendizajes adquiridos en contextos no formales y que son relevantes para una carrera universitaria, dado que pueden considerarse implícitos en el perfil profesional de un plan de estudios particular.
SISTEMATIZACIÓN DE APRENDIZAJES POR EXPERIENCIA
La sistematización de aprendizajes por experiencia se organiza por medio del llamado Curriculum Vitae que el solicitante elabora con el objeto de demostrar que los aprendizajes son auténticos y que son relevantes en relación con los objetivos y el perfil del plan de estudios de la carrera referida con los documentos oficiales que deben acompañar al curriculo tanto profesionales como académicos y compulsados notarialmente.
DEFINICIÓN DE CURRICULUM VITAE
Currículum Vitae es aquel cuya finalidad es que el estudiante sistematice sus aprendizajes por experiencia y los organice en un portafolio con el fin de demostrar la autenticidad y relevancia de los mismos en relación con el plan de estudios y los perfiles de la carrera a la cual aspira.
DEFINICIÓN DE PORTAFOLIO DE EVALUACIÓN
Denomínese Portafolio de Evaluación al documento resultante del Currículum Vitae, en el cual el solicitante incorpora lo siguiente: su historial de información personal, la lista de experiencias vividas con los aprendizajes generados y los respectivos documentos probatorios.
DEFINICIÓN DE VALIDACIÓN DE APRENDIZAJES
La validación de aprendizajes por experiencia se define como un mecanismo de análisis evaluativo individualizado, que permite declarar los aprendizajes reclamados, como auténticos y relevantes.
DEFINICIÓN DE APRENDIZAJE AUTENTICO
Un aprendizaje es auténtico cuando se pueda inferir, por medio de los documentos probatorios, que el aprendizaje ocurrió.
DEFINICIÓN DE APRENDIZAJE RELEVANTE
Un aprendizaje se define como relevante cuando, al ser analizado, se demuestre que dicho aprendizaje está identificado dentro de los objetivos y el perfil profesional del plan de estudios de la carrera a que se refiere.