El combate de la eficiencia (Màrius Mollà, socio y director de Proyectos de la consultora tecnológica FeedBackGround)
La economía global y la gestión empresarial requieren el máximo de eficiencia para poder salir airosos con excelencia en un entorno competitivo. De esta forma, la eficiencia debe convertirse en una obsesión aplicable a todas las áreas de la compañía. En el siguiente artículo, Màrius Mollà, socio y director de proyectos de la consultora tecnológica FeedBackGround, explica como la mejora de la competitividad debe ser un esfuerzo común de todas las partes que integran la actividad económica.
La competitividad de Cataluña pasa por ser eficientes, esta debe ser la principal herramienta para desenvolverse en el escenario de la economía global. La eficiencia ha de convertirse en una obsesión, y debe cultivarse en todos los campos de la gestión empresarial. Tradicionalmente, se ha vinculado la eficiencia únicamente a los procesos de fabricación industrial pero es indispensable ampliar panorámicamente esta visión, porque también se debería aplicar a otras áreas como la gestión de la calidad, la imagen externa, los contactos comerciales o el conocimiento, sea cual sea el sector de actividad. IMAGEN1
El último estudio sobre competitividad de la Fundación BBVA sitúa a Cataluña en el cuarto lugar en la clasificación de comunidades autónomas más productivas del país, por detrás de Navarra, Madrid y País Vasco. Según el estudio, Cataluña se sitúa en el podio en infraestructuras (3ª), innovación tecnológica (2ª) y entorno productivo (3ª). La realidad muestra que se están reduciendo las diferencias entre comunidades gracias a una dinámica de convergencia en la que influye tanto el progreso de las que partían de una peor situación como el cierto estancamiento de las que estaban mejor, como es el caso de Cataluña.
Empresarios y representantes de las administraciones públicas coinciden en que debe ponerse el acento en las medidas que pueden ayudar a mejorar la competitividad. Alcanzar este objetivo es fundamental ya que según datos de un estudio propio, el 15% del potencial productivo de la industria catalana no se pone en valor. Eso significa que las empresas deben mejorar en áreas como la gestión de los procesos, la calidad de la organización, la formación de los profesionales, etc. En el ámbito político, se deben seguir activando medidas para incrementar la competitividad, de un modo transversal, desde la política formativa a la mejora de las infraestructuras pasando por los incentivos a la investigación o a la inversión tecnológica. Si se logra, estaríamos hablando de un decisivo activo para el país.
Un ejemplo esperanzador de este tipo de medidas puede ser la creación de ACC1Ó, una agencia que nace como la fusión del Copca (Consorcio de Promoción Comercial de Cataluña) y del Cidem (Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial), cuyos objetivos se explican en el “Plan Estratégico 2009-2012 de actuaciones de apoyo a la competitividad empresarial”. La cooperación público-privada es muy importante para dotar de solidez al edificio de la competitividad ya que, sin ella, es imposible crear el escenario económico que se necesita, promoviendo el desarrollo del talento, con las políticas y la dotación de recursos imprescindible para ello.
Entender la productividad globalmente es una receta fundamental para crecer como país, porque nos permitirá introducir mejoras en los sectores industriales – habitualmente más concienciados en este tema – pero también en el sector servicios donde, hasta ahora, pocas veces se ha planteado de forma ambiciosa. (Publicado en Expansión, 1 de abril de 2008).
[Màrius Mollà, socio y director de Proyectos de la consultora tecnológica FeedBackGround]
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
La Eficiencia es cosa de Todos!! Sobre este artículo, he de hacer un comentario. Para que la eficiencia sea evidencia de la mejora de la competitividad en Cataluña, es evidente que ha de haber coherencia entre los estrategias y las políticas. La políticas lingüísticas en la CC.AA. catalana según opinión de numerosos expertos constituyen una barrera importante a la competitividad, la duplicidad de un idioma en los tramites comerciales, jurídicos, fiscales, logísticos, administrativos, marketing y publicidad etc. hace que haya que tener un gasto mayor que otras empresas que solo mantienen el español y el ingles. Por otro lado, discrepo de que Cataluña esté bien en infraestructuras, La zona de Sant Feliu que dista a menos de 5 km de Barcelona, y todo su comarca dispone de unas malas comunicaciones terrestres y servicios públicos de transporte muy deficientes, este caso es genérico para Girona, para Lleida y también para Tarragona. Propongo eficiencia y sentido común en la Generalitat. invitado - ip:***.37.156.197 - (06/07/2008)
Eficiencia, competitividad y algo más Interesante el artículo de Marius Mollà porque parece apuntar en la dirección correcta. Es cierto que la empresa debe ser eficiente y que debe serlo en su proceso productivo, pero también, y ahora más, en todos sus campos de actuación. También es cierto que desde las administraciones públicas se debe de colaborar en mejorar el tejido empresarial, sobre todo el de de la pyme. Casi siempre que se habla de gestión empresarial, configuramos en nuestros pensamientos la imagen de una gran empresa, cuando la mayoría de las compañías que operan en nuestro país tienen una dimensión mucho más reducida. Es en este segmento de la actividad económica donde se debe de incidir en la mejora, en la búsqueda de la eficiencia en todos los aspectos. La imagen de la compañía, el clima laboral e incluso su responsabilidad social favorecerán que las empresas mejoren, y por extensión el país. Más formación, confianza y colaboración para todos, no sólo para unas cuantas grandes compañías que ya lo tienen. Braulio Garma - ip:***226.22.186 - (29/04/2008)