Los documentos, ya sean en papel o electrónicos, continúan siendo la interconexión directa de los negocios, entre otros ámbitos de la vida cotidiana. Son el medio de comunicación básico entre empresas y clientes y, por tanto, su evolución está unida al avance de la tecnología de software documental que respalda a los procesos empresariales.
¿Cuántas veces al abrir el buzón de casa hemos pensado que se envían demasiadas cartas comerciales? Centrándonos en el reciclaje del papel por parte de las empresas, por todos es sabido que, tan sólo, con aplicar el sentido común se reduciría un gran número de impresiones.
Para cualquier empresa, tanto grandes corporaciones como PYME, un buen plan de comunicación resulta una herramienta de trabajo fundamental e imprescindible para mejorar su competitividad y alcanzar sus objetivos de negocio.
En las empresas es normal que surjan discrepancias entre sus colaboradores y en ocasiones con clientes o proveedores. Las diferencias son algo cotidiano y no tienen por qué afectar la efectividad y operación de una organización. El verdadero problema surge cuando permitimos que esas situaciones generen conflictos. Entonces sí los resultados a corto o largo plazo se ponen en riesgo.
El término "liderazgo", con diferentes interpretaciones, forma parte del lenguaje del Management desde hace varias décadas. Como efecto, no parece que los directivos hayan estado siempre a la altura de las expectativas, y sí podríamos, en cambio, haber hurtado protagonismo a los trabajadores, por muy cualificados y aprendedores permanentes que fueran. Alguna reflexión cabría, si el lector asiente, en el escenario de la economía del conocimiento.
En este artículo, parte del Whitepaper que LITEBI está dedicando a la relación entre el Business Intelligence y la función de la dirección general, me centraré en uno de los aspectos del Business Intelligence que, siendo de los más populares, rara vez se encuentra entre los términos que a uno le vienen a la mente al hablar de BI, del Balanced Scorecard, BSC o Cuadro de Mando Integral (CMI).
Se recupere pronto o tarde la economía mundial y nacional, las organizaciones deben funcionar siempre todo lo bien que sea posible, y al respecto caben quizá algunas reflexiones.
Sólo en el orden del 20% de los proyectos finalizan obteniendo el objetivo planteado, en el tiempo y con los recursos estimados. Esta problemática se da en todo tipo de proyectos, y está particularmente acentuada en proyectos tecnológicos. ...leer más
Hay que tener en mente que aun en estas épocas los clientes requieren de servicios y productos, sólo que ahora las reglas del juego han cambiado y por lo tanto nuestros negocios deben permanecer lo suficientemente flexibles para adecuarse a estos ajustes globales.