En los últimos años y quizá ahora más que en otras ocasiones, dentro del área del management, emerge con fuerza el concepto del Balanced Scorecard (Cuadro de Mando Integral, CMI), acuñado por Kaplan y Norton y, cuyo impacto empresarial está fuera de toda duda.
Existe una rica bibliografía al respecto, siendo mi afán exponer los aspectos más relevantes de la misma. Si bien, previamente debo matizar un aspecto que, en aras de la buena comprensión del concepto, resulta sustancial: la distinción básica entre Balanced Scorecard (CMI) y Cuadro de Mando (originario del término francés “Tableau de bord”).
Para abordar esta distinción se hace necesario recurrir a la propia evolución del moderno concepto de Balanced Scorecard. En su origen, se constituía esencialmente en una herramienta de medición (1992), de ahí su no muy acertada traducción al castellano de “Cuadro de Mando Integral”, posteriormente evolucionó hacia una herramienta de Implantación estratégica integral (1996) y, en la actualidad resulta útil en la llamada Gestión estratégica integral; dicha trayectoria se ha fundamentado en el aumento del alcance y complejidad en cuanto al diseño e implantación de la propia herramienta, lo cual también se ha traducido en al aumento del valor para la empresa.
Por otra parte, el concepto de Cuadro de mando no es nuevo, se utilizaba ya a mediados del pasado siglo y en nuestro vecino país con el término de “Tableau de bord”.
Básicamente se constituye en un instrumento de medición, de hecho fundamentado en la metodología promulgada por Rockart de los Factores críticos de éxito (critical success factors).
Precisamente, el principal nexo de unión entre ambas herramientas estriba en la medición. El Balanced Scorecard tiene como objeto final la correcta implantación de la estrategia a través de una disciplinada definición de objetivos, eficazmente relacionados y alineados en función de la misma. El Cuadro de mando entraría en escena a continuación, es decir, una vez definidos esos objetivos o Factores críticos, el siguiente paso es la determinación de los indicadores adecuados para el correcto seguimiento del desempeño.
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Muy Bueno! Excelente. De verdad ayuda a aclarar las dudas al respecto. Me ayudó. Isis Bilbao - ip:***.84.6.129 - (01/08/2005)
Felicidades!!!!!!!! Gracias al autor y a WINRED por la publicación de este artículo, sobre todo a la bibliografía y a los links a donde podemos recurrir para obtener más información al respecto. César - id:211276- ip:*** - (09/06/2003)
MUY BUENO!!! Es muy importante el aporte qeu realizo el autor. felicitaciones...
juanmanueldelacolina@hotmail.com JUAN MANUEL DE LA COLINA - id:203417- ip:*** - (04/03/2003)