A nadie se le escapa que la web es una herramienta comercial muy potente, pero también es muy lógico pensar que este escaparate debe estar bien realizado.
Hablando con la gente que ha desarrollado la web de los traductores madrileños Dixit y comentando el trabajo que se hizo sobre un diseño muy simple, comentamos la necesidad o no de dotar nuestra web de complicados elementos decorativos, en movimiento o de música. La conclusión general fue un no rotundo.
No a la música en páginas webs
Muchos de nosotros navegamos con nuestra propia música, que se está reproduciendo en el ordenador, escuchamos la radio online, spotify, lastfm o similares, los podcasts a los que estamos suscritos y normalmente, si estamos en la oficina, o es tarde por la noche o si estamos en un sitio público, lo solemos hacer con cascos que no molesten a los que nos rodean.
No a las “splash pages”
Las splash pages son aquellas páginas que suelen estar en la home de la web, que tan solo tienen una animación, donde el logotipo da vueltas, o se va formando o rota una galería fotográfica, normalmente al compás de una música… Si crees que tus fotografías y tu música (si no has hecho caso al punto 1) son tan importantes como aparecer, coloca un video que no se reproduzca directamente, sino que requiera del usuario el hacer clic. Con esto, nos evitaremos que los usuarios cierren nuestra página y se vayan. Por cierto, si, a pesar de los consejos, vais a poner una splash page, os aconsejamos que el botón “saltar introducción” sea grande y bueno, además, de ser un enlace en el texto, no en el mismo flash, ya que si no tienes el reproductor de flash, resulta que el usuario no puede navegar.
No a los menús de navegación no accesibles
A los usuarios les gustan los menús que puedan clicar o abrir en otra ventana. Si los menus son en flash, el usuario no puede abrir una pestaña nueva, no puede ver dos páginas a la vez. Démosle facilidades. Colocar un menú en flash es un error a nivel de posicionamiento y a nivel de usabilidad. El html lo ve todo el mundo, pero si tienes una web en flash y no tienes instalado el plugin, puede ser que el usuario abandone tu web sin ver nada de nada.
No uses traductores automáticos
Sobre todo si tu página web va encaminada al mercado extranjero, por ejemplo, al mercado inglés, usa un traductor inglés. Los traductores automáticos no son fiables (es más, no son nada fiables para determinados textos) y pueden hacer que tus potenciales visitantes huyan despavoridos ante tamaña vejación a su idioma natal. Para ello, siempre es mejor contratar a una agencia de traducción. Al menos, eso nos decían ellos, claro, que se dedican a esto. Pero es lógico, ¿no? 
Usar el sentido común
Como me decían los amigos, usa el sentido común. Si algo te da la impresión que no todo el mundo lo va a ver, no lo uses.
Unas pequeñas reglas para hacer tu web mejor nunca vienen mal ¿Qué añadirías a esta lista?
Contenido enviado por: Ana VIllalba
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