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Entrevista con Chris Hegedus, directora de la película “Startup.com”
No todos los días se tiene la oportunidad de ver la trastienda de los negocios, sumergirse en el día a día de una compañía que, como las miles que nacieron y murieron en el seno de una economía inflada y enfermiza, la de la nueva economía, gozó de una fuerte inversión de capital riesgo y tuvo la oportunidad de competir por la creatividad y la innovación.
Esta película, recién estrenada en España, es un documental que narra la tensión emocional de una organización que lucha por la supervivencia en un momento en que la credibilidad, la confianza, la economía y los sueños se vienen abajo, haciendo que el contexto sea enormemente hostil. Startup.com es una película rodada por Chris Hegedus y Jehane Noujaim, cámara en mano, en el seno de GovWorks.com, una compañía cuyo sueño era hacer de nexo entre las instituciones públicas, los ciudadanos y las empresas privadas.
Startup.com ha sido premiada en festivales internacionales. Su directora, Chris Hegedus, fue nominada al Oscar de la Academia por “The War Room”, un documental sobre los bastidores de la campaña presidencial del Presidente Clinton. Con Startup.com se cierra un importante ciclo en la compresión del fenómeno Internet, una película para aquellos quienes nunca supieron qué ocurrió, y una lección magistral para los nuevos emprendedores y los futuros directivos de las escuelas de negocio.
FBusiness: Hace algunos meses, “Startup.com” fue presentada por primera vez en los Estados Unidos; incluso ahora puedo adquirir el DVD en Amazon.com. Sin embargo, el boom de la nueva economía, los negocios en Internet y los jóvenes emprendedores ya ha pasado. ¿Por qué ahora en España? ¿Por qué este gap, este espacio de tiempo entre la fecha en que se rodó la película y el día de hoy?
Chris Hegedus: Lo único que me he dado cuenta durante todas las décadas que se vienen rodando documentales es que, frente a la mayor parte de películas de ficción, los documentales tienen una mayor vida de distribución por el mero hecho de que cuentan y narran historias. Y como la historia misma, la manera en que vemos y concebimos los documentales cambia como la vida misma. Startup.com nos trae al recuerdo un momento particular del nacimiento de una nueva y asombrosa tecnología: Internet. Al mismo tiempo, narra una historia universal sobre la amistad y los negocios, sobre los sueños y la ambición.
No pienso que los espectadores necesiten amplios conocimientos sobre Internet o sobre los negocios para entender y divertirse con la película, sino tan sólo curiosidad por el mundo que nos rodea.
Las repercusiones del boom de Internet aún se siguen sintiendo hoy en día. Los cambios y la reestructuración del fenómeno de Internet aún se extienden en el presente, con el despliegue de conexión de banda ancha y el desarrollo de nuevas y más elaboradas tecnologías. El interés, no cabe duda, de que aún continúa. Las puntocom entraron en decadencia después de un largo período de tiempo. Mucha gente que no se había visto afectada cuando se estrenó la película, ha podido vivir después estas luchas. Por regla general las puntocom europeas tienen un ciclo diferente (más tardío) que en los Estados Unidos.
FBusiness: ¿Qué tipo de lecciones hemos de aprender de la película? Quizá una pregunta que nos deberíamos hacer ahora que el fenómeno puntocom ha dejado de ser un fenómeno emergente. ¿Es la película una lección en sí misma?
Chris Hegedus: Como directora de cine, siempre me sitúo desde el punto de vista de un observador. Quizá no sea la mejor persona para responder a esta pregunta, los inversores y el propio Kaleil te podrían contar mucho en este aspecto, tanto desde el punto de vista personal como profesional. No obstante, en un contexto histórico, esta particular burbuja de mercado será estudiada como el resto de burbujas que se ha producido desde el punto de vista económico en el pasado. Desde el punto de vista social, las películas son muy subjetivas. Alguien podría ver el comportamiento de Kaleil como si hubiera machacado a su amigo Tom, y otra persona lo podría comprender como un sencillo protocolo.
Desde el punto de vista de Internet y desde el punto de vista de Govworks.com, personalmente siempre he pensado que la idea inicial de la compañía, de vender infraestructuras tecnológicas de Internet a las ciudades para construir websites era una idea terrorífica, aunque tuviera éxito en contadas excepciones. Debido a que la publicidad y la imagen de marca dirigen la financiación al mismo tiempo, la idea de Govworks.com se convirtió en algo surrealista.
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